Desarrollo
Organizacional
La Inteligencia
Práctica
en las Empresas
(Abstract
de la presentación realizada por Eric Gaynor Butterfield en las “Jornadas de Inteligencia Práctica en las
Empresas”, Buenos Aires, Junio 2005)
Hace más de 30 años que
The Organization
Development
Institute International,
Latinamerica viene llenando un vacío que
ha sido – por decir lo menos – descuidado en cierta medida, tanto
por la academia como por los practitioners
en Latinoamérica. Como un componente vital de las 7 inteligencias
(ver separata de Abel Cortese y Eric Gaynor Butterfield: “Las 7 Inteligencias” – The OD
Institute
International; 2002), y con el propósito de ilustrar con los
Directivos y ejecutivos de empresas como así también a los
consultores, se incluye a continuación una serie de trabajos de
autores destacados que han puesto foco en los aspectos prácticos
dentro de las organizaciones.
·
Barnard,
Chester
I.
El trabajo de
Chester Barnard es muy poco
citado a pesar de la enorme importancia del mismo ya que ha servido
por un lado para ir un paso más allá de los conceptos y prácticas de
la administración científica y también de los principios de
administración de Fayol. Otra
contribución importante es su diferencial posicionamiento del
movimiento de las relaciones humanas y algunas ideas y aportes que
luego fueron tomados por James March y
Herbert Simon
para su monumental trabajo titulado “Organizaciones”.
Chester
Barnard ha mostrado fuerte interés en
aspectos macro como los derivados del enfoque sociológico que ha
integrado en forma muy efectiva y particular por su actividad del
día a día en calidad de practitioner
interesado en cambio y desarrollo organizacional durante sus años
como Presidente de
la New
Jersey
Bell Telephone
Company. Realizó trabajos de dirección
con una organización gubernamental lo que le permitió estudiar las
diferencias entre una organización de tipo “estable” y una que es
ad-hoc. Y al hacerlo centra su atención
estudiando como pueden desarrollarse de una mejor manera las
actividades organizacionales como resultado de las relaciones tanto
sociales como personales de los distintos participantes
organizacionales.
Para Barnard
resulta claro que :
-
todas las personas tienen
restricciones basadas en la situación que confrontan y también
por las propias restricciones de carácter biológico
-
asimismo los participantes
organizacionales tienen un poder limitado en un proceso de
decisión – elección
-
las actividades
organizacionales son efectivas solamente en la medida que los
procesos y tareas de interacción son efectivos
-
es importante que las personas
satisfagan – en cierta medida – sus necesidades individuales
y
todo esto debe hacerse dentro de un marco donde se alcancen los
objetivos organizacionales. Para esto es de suma importancia contar
con un “propósito común” lo que a su vez requiere una “persistente
coordinación en el tiempo”.
Al describir las funciones de un
ejecutivo para un eficaz funcionamiento organizacional,
Barnard señala que
los ejecutivos hacen “contribuciones” duales :
a la unidad de trabajo y a la unidad ejecutiva, agregando que
solamente dando cumplimiento a ambas en forma simultánea la
organización va a operar integralmente. Es bueno que el lector
relacione estos conceptos de Chester
Barnard con la organización matricial
adjudicada a Blake &
Mouton a fines de la década 50 del siglo
pasado, y también en alguna medida con el esquema “dual” de
Frederick Taylor. Otro aspecto
interesante a tener en cuenta es la concepción de
Barnard cuando sugiere que “no todo el
trabajo de un ejecutivo es realmente trabajo ejecutivo”,
puntualizando que el trabajo del ejecutivo sí tiene que ver con una
especialización (sugiriendo que no es nada fácil y que no está al
alcance de cualquiera) que el denomina “la de mantener la
organización en funcionamiento” (casi unos 30 años más tarde
Katz & Kahn
– 1966 – hacen mención puntual a esta actividad básica que requieren
las organizaciones).
Esta función del ejecutivo de
mantener la organización en funcionamiento
implica :
-
Esforzarse por mantener la
comunicación organizacional. En ésta función el ejecutivo debe
tener competencias que le permitan definir los roles
organizacionales necesarios dentro de su esfera de acción que se
debe combinar con el esquema de reclutar un “contribuyente”
apropiado. Le pedimos a los lectores que revisen el material
entregado en las Jornadas de Desarrollo Organizacional
realizadas durante el año 2002 en
la Argentina,
y en especial la separata titulada : “Dilema organizacional : el
que vino no convino ... y el que convino no vino.” El ejecutivo
debe saber apreciar la existencia de la comunicación informal –
algo que en aquél entonces fue toda una revolución – que era
considerada como disfuncional para las empresas. El talento de
Chester Barnard
, y ya a título de genio, sugiere que en su función el ejecutivo
debe tener una visión “no tradicional” al tener en cuenta la
organización formal e informal; para
Chester la organización formal al emitir nuevas órdenes
lo que en realidad está haciendo – o mejor dicho debe hacer – es
convalidar el hecho de que se haya logrado un acuerdo anterior
(informal). Por lo tanto si el ejecutivo tiene interés en
averiguar el origen de lo que sucede en la empresa, debe más
bien concentrarse en los aspectos informales mucho más que en
los formales.
-
Asegurar los servicios
esenciales. ¿ Qué quiere decir Barnard
al mencionar “asegurar los servicios esenciales” ?
Ya hemos visto que al centro del modelo de
Barnard está la necesidad de
coordinación sin la cual las empresas no pueden ser efectivas.
Por ello aquí lo que busca Barnard
es “traer a los participantes organizacionales dentro de una
relación de cooperación con la organización” y al mismo tiempo
evocar o inducir los servicios de dichas personas. Y esto no es
tarea fácil de ninguna manera ya que tiene que ver entre otras
cosas con : desarrollo, mantenimiento y corrección de sistemas
de incentivos, educación y entrenamiento, desarrollo de una
cultura y moral organizacional.
-
Formulación del “propósito” y
de los objetivos. Esto no podía estar fuera del modelo de
Chester Barnard
de ninguna manera. Y para ponerlo en pocas palabras
Barnard sugiere que está relacionado
con asignar responsabilidad – es decir, delegando autoridad
objetiva. Distingue claramente que la responsabilidad por las
decisiones a largo plazo descansa en el ejecutivo y en especial
de los que están en la cúspide de la pirámide, pero que las
responsabilidades por las acciones y actividades descansa en la
base de la organización. Esto último hace indispensable que
entre sus funciones el ejecutivo incluya la de adoctrinar a
aquellos en los escalones inferiores respecto del objetivo
global organizacional si es que queremos ver a la entidad como
un todo.
Quizás Chester
Barnard, además de sus contribuciones
arriba mencionadas, debe ser también reconocido por su capacidad de
moverse a través de distintas unidades de análisis, lo que no es
común. Su trabajo integrado a nivel de individuo, grupos y
organización representan una prueba sólida de cómo integrar las
prácticas ejecutivas con los mejores conceptos.
La base para toda acción
cooperativa descansa en un propósito común o
propósito cooperativo que a nivel de “creencias” debe estar en la
cabeza de los participantes organizacionales como objetivo
organizacional, y la enorme necesidad de inculcar en los empleados
esta creencia y práctica de un propósito común es una función
gerencial de primordial importancia. Son mucha las organizaciones
que se han extinguido habiendo alcanzado sus objetivos pero que han
fracasado por alcanzar su “propósito común”, y
además advierte que la organización para lograr supervivencia y
continuidad en el tiempo va a tener que desarrollar a través del
mismo distintos propósitos. Y estos distintos propósitos en el
tiempo, la elección del momento, como así también la manipulación de
variables relacionadas con la adopción de nuevos y distintos
propósitos son funciones de un ejecutivo eficiente y eficaz.
El propósito organizacional según
Chester Barnard
solamente tiene sentido cuando produce una acción cooperativa que es
aceptada por los participantes organizacionales, teniendo por lo
tanto un componente cooperativo y además un aspecto subjetivo. Este
último no tiene que ver con lo que el propósito significa para la
persona, sino mas bien con lo que la persona piensa que significa
para la organización en su conjunto.
Chester
Barnard nos sugiere que las acciones no
son alcanzadas debidamente bajo el esquema de organización
mecanicista mostrando la importancia de la comunicación. La
comunicación es un mecanismo eficaz para “linkear”
un propósito organizacional común con aquellos que están deseosos de
cooperar con el mismo, lo que es logrado a través de dos distintos
métodos : lenguaje tanto oral como escrito y por lo que
Barnard denomina el “sentimiento
observacional”. Podemos decir que el
sentimiento observacional es la
habilidad de percibir – por supuesto sin palabras – no solamente la
situación que se confronta sino también la intención propuesta. Esto
no es algo que el individuo trae consigo sino que mas bien tiene que
ver con experiencia y entrenamientos especiales – que dentro de
cierta continuidad en acciones coordinadas – permite a los distintos
participantes organizacionales desarrollar reacciones y concepciones
“tipo” para distintos tipos de situaciones. En cierta medida se
puede sugerir que Chester
Barnard fue un pionero en identificar lo
que muchos años más tarde fue definido por
Goleman como “inteligencia emocional”.
Teniendo en cuenta que la
cooperación es la columna vertebral sobre la cual se puede
desarrollar la eficiencia organizacional, y que ésta puede ser
alcanzada a través de diversas “formas
comunicacionales” que tienen a su vez sus propios límites,
hay que tener muy en cuenta que el tamaño organizacional – y la
correspondiente complejidad comunicacional
– pueden determinar el crecimiento de la entidad. Las distintas
unidades o sectores crecen al crecer el número de participantes
organizacionales, y como consecuencia de su relación entre los
distintos grupos, y la necesidad de mecanismos de intermediación,
nuevos grupos emergen quienes agregan nuevas complejidades
organizacionales que agregan restricciones a la eficiencia.
Barnard
está entre las primeras personas que estudia el fenómeno resultante
de la interacción entre la organización formal e informal, y lo más
destacable es que ve como “necesaria” el hecho que exista la
organización informal al sugerir que las organizaciones formales
desde el mismo momento de su creación – para operar eficientemente –
requieren la organización informal. Cuando las personas se
relacionan entre sí sobre la base “personal” más que por un
“propósito común” , el carácter repetitivo hace que las
interacciones sean sistemáticas y organizadas, dando lugar a la
organización informal. Y va un paso más allá de los pensadores en su
época; sugiere que aunque (la organización informal)
parezca que actúa en contra de los objetivos de la
organización formal, en realidad cumple cuna función vital e
importante, haciendo notar un aspecto que no era usualmente tenido
en cuenta, incluso en estos tiempos : la necesidad que tienen todas
las personas de actuar en libertad para ejercitar su propia
elección. Tanto Taylor como Fayol
estarían deslumbrados por éstas sugerencias de
Chester Barnard al aceptar éste
que las decisiones adoptadas por los objetivos impersonales
resultantes de la organización formal no hacen más que ir en contra
de las personalidades individuales de los distintos miembros, al
impedirles “su propia elección”.
·
Brown,
Wilfred
El talento de
Wilfred Brown lo distingue de
otros grandes académicos, investigadores y
practitioners en comportamiento organizacional y cambio y
desarrollo organizacional, por terminar con la idea y práctica del
“trabajo por pieza” y el reloj marcador.
Wilfred Brown nació en 1908 y
falleció en 1985 habiéndose desempeñado como
Chairman de Glacier Metal
Company durante muchos años, empresa
ésta ligada a trabajos de campo realizados por el notable
Elliot Jaques y por el reconocido
Tavistock Institute.
Para Wilfred
Brown no son tan importantes los
aspectos de planeamiento, presupuesto, ejecución (organización) y
control que son privilegiados por otros autores interesados en
comportamiento y desarrollo organizacional, quien en lugar de
prestar atención a las actividades y tareas de los gerentes prefiere
poner foco mirando a la organización como una entidad social o como
un conjunto de sistemas sociales dentro de los cuales opera el
gerente.
Sugiere alejarse de pagas horarias
y orientarse a pagos por resultados y pone especial énfasis en las
implicancias particulares de estos dos distintivos enfoques,
destacando que un “rol gerencial integral” debe, de todas maneras,
incluir el conocimiento de todos y cada uno de sus subordinados, lo
que incluye conocer sus necesidades, colocarlos en la posición y rol
más apropiados, evaluar objetivamente la
performance de ellos pero manteniendo la responsabilidad de
su equipo, como así también la habilidad de discernir si las
personas tienen las competencias para los roles a desempeñar junto
con llenar los vacíos eventuales de entrenamiento necesarios entre
lo que el personal puede hacer, lo que realmente hace y lo que
necesariamente la organización requiere que haga. Pone bien en claro
el concepto de “respondabilidad” que se
diferencia del concepto de responsabilidad ya que el subordinado es
“accountable” por lo que hace.
Un sistema de incentivos por encima
el de “por hora” cambia totalmente la relación entre el superior y
el subordinado estableciéndose un sistema negociador donde el
empleado se convierte en un sub-contratista
y al mismo tiempo el supervisor abdica de su rol gerencial cediendo
poder, lo que en la práctica produce un cambio
transicional en la organización. La organización no volverá a
ser la misma luego de pasar de un sistema de pago por hora a uno de
pago por resultados. En su calidad de sub-contratistas
los empleados ya no son respondables por
el “tiempo perdido, ocioso, o mal empleado”, ya que bajo alguna de
estas circunstancias, ellos también pierden.
Para Brown
la eficiencia organizacional no ha de ser alcanzada hasta que se
desarrolle un modelo de eficiencia organizacional que se sustente en
la práctica diaria y pueda ser replicado en otras situaciones. Tanto
los conceptos de rol como de estructura son aspectos centrales
señalando que la estructura organizacional incluye tres sistemas :
-
Sistema Ejecutivo, que está
relacionado con lo que habitualmente se conoce como el
organigrama, donde se despliegan los roles y las jerarquías dentro
de la organización, el que de todas maneras existe
independientemente de los participantes organizacionales. El rol
cumple un papel preponderante y se sugiere al lector interesado en
ir más allá tener en cuenta el muy buen trabajo de los autores
Katz & Kahn
(1966) que sustentaron su modelo organizacional basado en
distintos sub-sistemas pero con una
tipología distinta de la ofrecida por Wilfred
Brown. Por lo general antes de
incorporar personas a la organización, se incorporan nuevos roles,
y la importancia relativa de los roles organizacionales se
modifica en importancia independientemente de las personas y de
sus capacidades relativas para desarrollar el trabajo. En este
sentido el trabajo de Wilfred
Brown se diferencia del enfoque de los
psicólogos clínicos o psicólogos industriales quienes prestan
atención primordial a las personalidades, necesidades,
motivaciones, preferencias y vocaciones de los participantes
organizacionales, llegando a sugerir Brown
que lo más relevante es el sistema social, la relación de los
subsistemas dentro de la organización, y los distintos roles
conformados dentro de los sub-sistemas.
Dentro del sistema ejecutivo
Brown identifica dos tipos de trabajo
particulares :
-
el trabajo operativo
que tiene que ver con las personas involucradas en la actividad, los
métodos y técnicas empleados y una cuantificación de las actividades
para cada proceso desplegadas en los tiempos a emplearse, y
-
el trabajo del
“especialista” que incluye además de los aspectos personales y
técnicos aquellos relacionados con la programación de actividades
que incluye un balanceo apropiado en términos de tiempo y volumen,
que, dentro de la organización moderna se caracteriza por ser
desarrollados por profesionales en distintas disciplinas :
ingenieros, controllers, químicos, entre
otros. Estos profesionales con alta especialización dan apoyo al
trabajo operativo (el lector debe explorar la relación entre estos
especialistas y los jefes operativos dentro del sistema de
administración científica de Frederick
Taylor).
-
Sistema Representativo que
permite hacer ver a los superiores los puntos de vista y
sentimientos de los subordinados. Es importante destacar que este
sistema puede no existir dentro de los roles formales de la
organización, pero que de todas maneras tiene su presencia y
existencia lo que a su vez genera distintos tipos de impacto en
los resultados organizacionales, citando por ejemplo el hecho de
que cuando alguna persona en la cúspide de la empresa quiere y
necesitas introducir cambios ha de enfrentarse con lo que
Wilfred Brown
denomina diputados ad hoc. Estos han
de emerger como emergen las aguas termales, pero en circunstancias
que pueden llegar a ser no previstas o anticipadas por la
dirección de la empresa. Tanto el sistema ejecutivo como el
sistema representativo está conformado por una serie de roles
interrelacionados dentro de los cuales se encuentran personas
individuales.
-
Sistema Legislativo que es el
resultado de la interacción de cuatro sistemas de roles, siendo
ellos : los accionistas y directores, los Clientes, el sistema
representativo y el sistema ejecutivo, teniendo todos y cada uno
de ellos un poder muy fuerte vis a
vis la empresa, ya que el poder de
ellos en forma independiente impacta sobre lo que la empresa puede
hacer y su interacción “legisla” lo que realmente se hace. Es
importante hacer notar el peso relativo significativo que
Wilfred Brown
le asigna no solamente a los accionistas y directores además del
que tienen los sistemas representativo y ejecutivo, sino también a
los Clientes, algo que usualmente no ha sido muy tenido en cuenta
hasta la última tercera parte del siglo pasado. En realidad
Brown ha sido un precursor en
incorporar de alguna manera “dentro de la organización” a los
Clientes a través de un enfoque metodológico que se ha ido
fortaleciendo hasta nuestros días. Podemos decir que ha sido un
incipiente descubridor del rol de metodologías como
Customer
Relationship Masnagement (CRM),
y de su importancia en los resultados organizacionales.
Si tuviéramos que resumir respecto
de algunas de las más importantes contribuciones de
Wilfred Brown
podríamos hacerlo señalando que una “organización eficiente es el
resultado de una estructura que integra sub-sistemas
compuestos por distintos roles que están al servicio de la
realización de tareas y trabajos que han de hacerse con el mejor uso
de recursos y técnicas disponibles”.
·
Etzioni,
Amitai
Amitai
Etzioni estaba interesado en estudiar
cuales son las semejanzas y diferencias sistemáticas entre distintos
tipos organizacionales. Desarrolló un trabajo notable que fue
publicado bajo el título de “A comparative
análisis of complex
organizations” , 1961 donde realiza un
análisis comparativo de organizaciones en gran escala, ya que tiene
en cuenta no solamente a grandes corporaciones sino también a
Sindicatos, Iglesias – comunidades religiosas, organismos públicos,
ONG´s, empresas de servicios
profesionales, entre otros.
Los principales estudios formales
de Etzioni han sido en sociología quien
además de enseñar en
la Universidad
de California, Berkeley pasó a ser
profesor en Columbia
University.
Amitai
Etzioni se formula una serie de
problemas que están relacionadas con :
-
¿ Cuál es el motivo de la misma
existencia de las organizaciones ?
-
¿ Cuáles son las que mejor
sobreviven en el tiempo ?
-
¿ Cuáles son las características
principales de las organizaciones eficientes ?
-
Y la última pregunta es : ¿ Qué
hacen de distinto organizaciones disímiles para sobrevivir en
diferentes contextos ?
La respuesta a éstas preguntas – y
la formulación de las mismas pero en una forma quizás distinta – han
estado presentes en muchos filósofos griegos y tanto
Hobbes como
Rousseau estuvieron interesados en una variable que es clave
: control social.
Y en relación con el control social
Amitai se formula una pregunta que es
clave y de mayor interés :
¿ A que se debe que muchas
personas en las organizaciones cumplen las órdenes que les
han sido dadas y también satisfacen los estándares de comportamiento
que le han sido asignados ?, lo que nos lleva a la siguiente
pregunta :
¿ Cómo puede maximizarse el
cumplimiento organizacional de los distintos participantes
organizacionales teniendo en cuenta que muchas veces algunas
personas no cumplen con las órdenes emanadas y tampoco se comportan
dentro de los estándares establecidos por otros ?
Etzioni
centra su interés en una vasta gama de organizaciones dejando fuera
otros sistemas sociales, y hace esto ya que las organizaciones se
caracterizan por tener que alcanzar uno o varios objetivos, y como
consecuencia de ello resulta importante medir “que tal les va”. En
relación a esto podemos decir que ha sido un auditor efectivo ya que
en su pensamiento Etzioni sugiere que
todo lo que no se mide (y que es orientado hacia el control social)
no puede controlarse (Eric Gaynor Butterfield , Tipologías Organizacionales;
Congreso en el mes de Septiembre del año 1997, Mendoza). Como
consecuencia de las mediciones las organizaciones encuentran
productividades distintas y, al alejarse de la consecución de los
mismos, revisa sus propias prácticas empresariales. Y esto le crea
problemas a las organizaciones ya que implica
una serie de decisiones distintas y nuevas, con instrucciones no
recurrentes, que requieren comportamientos distintos de parte de los
participantes organizacionales quienes pueden tener cierta
“resistencia al cambio”. El sistema de control informal dentro de
las organizaciones no es suficiente a comparación de lo que sucede
en otro sistema social como es la familia y los mecanismos formales
a veces producen consecuencias negativas o no-anticipadas para la
entidad. Entonces surge la pregunta del millón :
¿ Cómo lograr cumplimiento de parte del personal ante ésta situación
?
Amitai
Etzioni sugiere que se puede alcanzar
cumplimiento a través de dos caminos diferentes pero que se
complementan entre sí. Ellos son :
-
El componente estructural, que
guarda relación con el sistema formal de la organización y el tipo
de poder que la organización hace uso de, para “poner en vigencia”
o darle “un grado de fuerza” (enforce)
el / al cumplimiento. La estructura de poder y autoridad
organizacional tiene un impacto importante en asegurar obediencia
de parte de los subordinados. Los organigramas, la descripción de
puestos y funciones, las descripciones de responsabilidades, los
manuales de procedimiento, las líneas de autoridad, la misma
división del trabajo representan esfuerzos genuinos para controlar
el comportamiento de los miembros organizacionales, los que se
encuadran en gran medida dentro de los medios comúnmente llamados
como burocráticos.
-
El componente
motivacional que tiene que ver con el
grado de compromiso personal que tienen los individuos respecto de
los objetivos y propósitos organizacionales, que tiene que ver con
el nivel de involucramiento de dicho
miembro. Mayor involucramiento y
compromiso supone mayor canalización de energías hacia el logro de
los objetivos organizacionales, señalando que en la medida en que
el personal está comprometido se requieren menos mecanismos de
control formal. Y aquí es donde Etzioni
ya ha decidido la selección de sus dos principales variables.
En relación con una de éstas
variables – tipo de poder - Etzioni
sugiere que existen tres formas típicas, de acuerdo con el tipo o
arreglo organizacional, siendo ésta clasificación realizada
teniendo en cuenta los distintos medios a utilizarse para
asegurar el cumplimiento del personal. Ellos son :
I.
Poder coercitivo que
es ejercido principalmente como resultado de la fuerza física como
un modo de asegurarse de que los miembros cumplan las órdenes
emitidas por una organización, que en algunos casos puede incluir
además la promesa de muerte o directamente el castigo físico por
no-cumplimiento. Los castigos pueden ser de distinto grado,
naturaleza y aplicación y entre las organizaciones que hacen uso de
ellas tenemos a las instituciones carcelarias, los campos de
concentración, las fuerzas revolucionarias que secuestran a
personas, y los hospitales mentales de tipo
custodial.
II.
Poder normativo que
por lo general es el resultado de manipulación de símbolos y su
distribución en distintos grados como lo son el prestigio,
conocimiento, respeto, ideas, amor, entre otros.
Etzioni sugiere que esta categoría
podría ser alternativamente denominada como Poder de persuasión o
Sugestivo. Este tipo de poder se encuentra comúnmente en
organizaciones de tipo ONG´s,
universidades, organizaciones políticas y religiosas, sindicatos,
entre otros.
III.
Poder remunerativo o
utilitario que está basado en la manipulación de recursos
materiales, como es el dinero, sueldos, salarios e incentivos
pecuniarios y el tipo común de organizaciones que hace uso de este
poder son las empresas y corporaciones privadas.
Etzioni
pone bien en claro que las distintas organizaciones hacen uso por lo
general de los distintos tipos de poder, a veces diferenciando el
tipo de poder en relación a ciertos sectores y unidades
organizacionales. Es decir, es probable que un tipo organizacional
tenga preferentemente un tipo de poder en particular pero que
también en algunas unidades, en ciertos momentos, y bajo ciertas
situaciones hago uso de otro poder que llamaremos “secundario”.
También existen diferencias en el
tipo de poder según la posición que tiene el participante
organizacional en la jerarquía de la entidad. Las personas que están
al fondo de la pirámide están más sujetas a un poder coercitivo que
normativo o remunerativo.
La segunda variable importante
(además del poder) es el involucramiento,
para lo cual Etzioni identifica tres
tipos básicos :
-
Involucramiento
alienante (de tipo negativo según Etzioni)
que sugiere una total disociación entre el individuo y la
organización, resultando obvio este tipo de comportamiento en
convictos y prisioneros de guerra (aunque con algunas salvedades
especiales por el síndrome de identificación entre el captor y
el capturado).
-
Involucramiento
moral (de tipo positivo según
Etzioni) donde el participante
muestra cierta identificación con la entidad y se da con
personas altamente comprometidas con los objetivos
organizacionales tales como feligreses, miembros de sindicatos,
partidos políticos y organizaciones de caridad, entre otras.
-
Involucramiento
remunerativo donde el tipo de compromiso es “calculador” donde
el compromiso de los participantes organizacionales es de tipo
medio según Etzioni. Las empresas
privadas y corporaciones multinacionales pertenecen a esta
categoría.
Amitai
Etzioni sugiere que existe una
combinación cuasi-perfecta entre tipo de
poder y tipo de involucramiento con
algún arreglo organizacional en particular. Llama congruentes a
estos arreglos organizacionales donde el tipo organizacional hace
una selección puntual de tipo de
involucramiento con el tipo de poder predominante.
El tipo de poder coercitivo y el
involucramiento alienante es congruente
con una figura organizacional tipo cárcel o campo de concentración,
mientras que el poder normativo y el
involcuramiento moral es congruente con un arreglo
organizacional como lo son los sindicatos, partidos políticos y
algunas asociaciones profesionales, entre otros. Finalmente el tipo
de poder remunerativo y el involucramiento
calculador de parte del miembro organizacional es congruente con el
tipo organizacional de empresa privada.
Una de las hipótesis básicas de
Etzioni se sustenta en que las
organizaciones que tienen una estructura de cumplimiento congruente
– entre su tipo de poder y el tipo de
involucramiento – han de ser las más efectivas y eficientes.
Debe tenerse en cuenta que en el
contexto se han estado dando modificaciones que han empujado a las
organizaciones al tipo de arreglo a que se hace referencia en el
medio, donde se privilegia algún tipo de remuneración por encima de
los otros dos tipos de poder y los otros dos tipos de
involucramiento. Y esto es cierto en
diversos trabajos de campo realizados por The
Organization
Development Institute
International,
Latinamerica donde hemos encontrado harta evidencia de lo
mencionado en el párrafo anterior. Las organizaciones normativas y
también las coercitivas están haciendo cada día más y más uso de lo
remunerativo y tiene menos peso relativo lo físico y moral (Si hoy
en día un maestro le pega un sopapo a un alumno, lo más probable que
tenga que terminar su relación de trabajo dentro de la escuela, y
por otro lado, en las cárceles con ciertos recursos financieros la
estadía puede ser más ligera). Los cambios en las creencias también
tienen un fuerte impacto en el tipo de poder a ser ejercido por las
personas en la cúspide de la pirámide
organizacional y también el tipo de
involucramiento que puede esperarse de los subordinados.
En nuestros talleres le agregamos
cierta complejidad a los participantes para que se hagan visible las
importantes implicancias prácticas del excelente modelo de
Amitai Etzioni.
Las organizaciones custodiales basadas
en un poder coercitivo y que causan un
involucramiento alienante en los miembros organizacionales
tiene una operatoria particular para la selección e ingreso
de los mismos a diferencia de las organizaciones remunerativas y
también las organizaciones normativas. En las organizaciones
normativas la selección y reclutamiento de personal es muy selectiva
y a veces el ingreso real de las personas lleva varios años como es
el caso de los partidos políticos y las organizaciones religiosas.
Por otro lado en las empresas privadas la selección y reclutamiento
de personal tiene un período intermedio que normalmente no pasa de
un par de meses. En cambio, en las organizaciones coercitivas
directamente no existe ningún sistema de filtro en cuanto al
“reclutamiento y selección de los individuos”; prácticamente las
personas son ingresadas forzadamente. Las implicancias de personas
que son ingresadas y que no tienen la opción “de resistir” causa un
comportamiento de tipo alienante como hemos visto en los párrafos
anteriores; es por ello que los directivos de institutos educativos
no deberían sobresaltarse cuando tienen alumnos que “no responden a
los – extraordinarios – estímulos de sus maestros” o “que no tienen
interés en las materias”. Es razonable, siguiendo a
Etzioni , esperar el tipo de
comportamiento alienante cuando el ingresante
no tiene la opción de no-ingresar (Jornada de Inteligencia Emocional
en
la Educación,
Septiembre del 2000, Buenos Aires).
·
Parkinson, C.
Northcote
Parkinson fue famoso por una serie
de leyes que según el, existen en las organizaciones y que atentan
contra su eficiencia y efectividad. Northcote
Parkinson nació en 1909 y falleció unos 84 años más tarde. Parkinson
ha estado fascinado con el crecimiento de las organizaciones en
cuanto a su tamaño y que este crecimiento no tenía relación alguna
con la productividad, atentando muchas veces en contra de ello.
Podemos decir que en una manera indirecta tuvo en cuenta los límites
de crecimiento dentro de las organizaciones, algo que no es tratado
muy frecuentemente en la literatura de cambio y desarrollo
organizacional. Los economistas le han prestado atención de alguna
manera al referirse a lo que ellos denominan el principio de
economía de escala, pero en nuestra opinión, sus implicancias y
conclusiones a nivel micro no están claras ni son aplicables bajo un
marco o modelo conceptual.
Nada mejor que referirnos a algunas
de sus leyes para reconocer las implicancias prácticas de las mismas
dentro de las organizaciones :
-
Todo trabajo lleva tanto tiempo
como el (tiempo) que yo tengo previsto para dicha tarea.
-
Los superiores se orientan a
multiplicar el número de sus subordinados, y no el de sus
rivales.”
-
Los participantes
organizacionales “crean” tareas para todos ellos.
-
En una reunión de comité el
tiempo empleado para debatir gastos e inversiones es inversamente
proporcional al monto de lo invertido.
-
Un Comité con unos 21 miembros
están dentro del Coeficiente de Ineficiencia.
-
Los gastos tienden a aumentarse
hasta alcanzar el nivel de ingresos.
-
Las organizaciones que tienen
muchos gerentes tienen a todos ellos haciendo muchas cosas y por
lo tanto no tienen éstos mucho tiempo para pensar respecto de lo
que hacen.
Mucha de las conclusiones de
Parkinson son derivadas de
la Armada Británica
y fueron puestas por escrito desde una muy joven edad, 25 años.
Las conclusiones de Parkinson son
de concreta utilidad para aquellos
practitioners que son responsables del
gerenciamiento organizacional y empresarial. Pero además
advertimos que no deberían pasar por alto en todos aquellos
interesados en cambio y desarrollo organizacional como es el caso de
los consultores, asesores, agentes de cambio y
facilitadores de cambio. Esto es particularmente cierto en el
caso del punto 3. arriba mencionado :”Los participantes
organizacionales crean tareas para todos ellos.” En un trabajo de
campo realizado por The
Organization
Development Institute
International,
Latinamerica se encontró evidencia donde se muestra que
“durante el proceso de cambio organizacional, participantes que
realizaban trabajos innecesarios y que eran eliminados, encontraban
nuevos tareas para hacer como resultado de una reorganización
interna informal , que era totalmente independiente de la
intervención de consultoría” (Cambio y Desarrollo Organizacional –
Congreso en Buenos Aires , Septiembre 2003).
·
Peter,
Lawrence J.
Una vez que uno conoce la historia
de Laurence Peter
está en mejores condiciones de reconocer sus contribuciones y las
implicancias prácticas de las mismas dentro del marco organizacional
e institucional. Mostró siempre un interés muy fuerte en los
procesos de aprendizaje de las personas y sus actividades y rango de
acción son sumamente amplios como escritor, consultor, consejero,
profesor e incluso instructor dentro del sistema carcelario. Y se ha
hecho famoso por lo que ha sido conocido como “El principio de
Peter”.
Como conclusión de sucesivos
trabajos de campo en un rango muy grande de organizaciones e
instituciones Peter
Laurence observa ineficiencia por doquier y se dedica a
examinar el motivo de la misma (como señalara Eric Gaynor Butterfield : “De lo
único que podemos estar seguros en este mundo, es que la
ineficiencia está democráticamente distribuida”, apoyada en un
principio propio de organización y métodos que sugiere “Para qué
vamos a hacer las cosas fáciles y sencillas ... si las podemos hacer
difíciles y complicadas”.
Por un lado las organizaciones
verbalizan, se orientan y también toman acciones con el propósito de
aumentar su performance dentro de su
propia estructura organizacional que usualmente es piramidal y que,
por lo tanto, está apoyada en un sistema de jerarquías.
A su vez el sistema de jerarquías se apoya en uno de sus
principios básicos que sostiene que los mayores y mejores
conocimientos, destrezas, habilidades y competencias están
concentradas al tope de la organización, y que para lograr esto, el
sistema de promociones dentro de la empresa se basa en elegir a la
persona que se desempeña más eficazmente en una posición jerárquica
para promocionarla al puesto superior.
Y aquí viene uno de los corolarios
de este creativo canadiense Peter
Laurence : “En el transcurso del tiempo
todos y cada uno de los puestos y roles organizacionales son
ocupados por un empleado que es incompetente para el desarrollo de
sus funciones.” Y esto lo hacen los participantes organizacionales
hasta alcanzar una meseta que el mismo denomina “Peter´s
Plateau” en el cual el Coeficiente de
Promoción equivale a 0.
La pregunta que surge entonces es
la siguiente : ¿ Cómo hacen las empresas y organizaciones para hacer
los trabajos que deben hacer ? Y la respuesta que provee
Laurence sugiere que los trabajos dentro
de estas organizaciones es realizado por aquellos que aún no han
alcanzado su nivel de incompetencia (se mantienen en sus puestos y
no han sido promocionados). Respecto del concepto y práctica de
promoción Laurence sugiere que cuando se
refiere a las mismas toma en cuenta solamente las promociones que
son genuinas, y que las “patadas hacia arriba” y los “pases
laterales” son meramente pseudo-promociones.
Realiza algunos desarrollos que son
únicos y particulares destacando que las organizaciones que se
parten horizontalmente en dos clases pueden ser más eficientes que
aquellas donde no existe esta barrera (organizaciones mas
democráticas). La ventaja de las primeras consiste en que los que
están en el nivel inferior y no pueden acudir a la primera mitad
superior, se mantienen trabajando durante toda su carrera o
existencia en posiciones donde sí son eficientes.
Otra sugerencia de
Peter Laurence
, y diferencia con sus colegas, es su apreciación respecto de la
poca utilidad práctica de los tests de
aptitud pues generalmente estas personas alcanzan en menor tiempo su
nivel de incompetencia.
Además señala que los métodos
usuales para acelerar una promoción al nivel de incompetencia son
dos, a los que denomina “pull “ y “push”.
Para Peter Pull
es el resultado de una relación entre el
incumbente con una persona que está a un nivel más alto
dentro de la organización, pudiendo estar la relación sustentada en
vínculos de sangre, el matrimonio (lo que recuerda una de los libros
de Parkinson :”Del matrimonio al patrimonio”), o amistad /
familiaridad. A su vez Push se
manifiesta en las organizaciones como resultado de un interés
anormal que tienen las personas en auto-mejorarse y / entrenarse,
mostrando un aspecto cínico que está presente en las entidades ,
aunque de ello no debiera hablarse. El método de
Pull no se ve influenciado por estas
últimos componentes lo que sugiere que Pull
es más efectivo para crecer dentro de la estructura organizacional y
da validez a la expresión : “nunca ejercite el
Push cuando tenga opciones de Pull.”
Pero los que ejercen efectivamente
el pull deben saber que
Laurence ha modificado el dicho “Nada
tiene tanto éxito como el éxito” y para el debiera ser redefinido
bajo éstos términos : “Nada fracasa como el éxito” , ya que el nuevo
ocupante asumiendo que ha sido promovido genuinamente puede estar
ubicado en su “posición terminal” al
especializarse en dolencias, dolores y enfermedades tales como
soriasis, insomnio, úlceras, colitis, dolores de espalda, migrañas
permanentes e incluso impotencia sexual (aquí el trabajo de
Peter muestra fuertes coincidencias con
el libro del Dr. Donald
Cole y Eric Gaynor Butterfield titulado : Suicidio
Profesional o Asesinato Organizacional, basado en la obra original
del Dr. Cole “Professional Suicide
or Organizational
Murder”).
Dentro del marco conceptual de
Peter Laurence
las organizaciones jerárquicas de larga data van a realizar poco
trabajo productivo, y puede llegar a estar realizando más trabajo
improductivo que productivo, lo que Eric Gaynor Butterfield ha sintetizado en la
siguiente frase : “No hay nada más ineficiente que hacer
eficientemente todo lo que no es necesario.” Parkinson denomina “injelitis”
a éste fenómeno de Peter. Y este
mecanismo de expansión de incompetencia es potenciado a través del
creciente número de incompetentes que recargan en gran medida el
trabajo de aquellos que aun son competentes, que al apreciar
(internamente) su propio nivel de incompetencia contratan más
personal staff. Y aquí es donde se cierra el círculo que se ha
señalado al principio de éstas líneas cuando se menciona que no
existe relación alguna entre la cantidad de personal y la cantidad y
calidad del trabajo realizado.
Los deviants
– llamados disruptors
por Donald
Cole y Eric Gaynor Butterfield – representan una población muy pequeña
dentro de las estructuras organizacionales tanto en el marco de las
empresas como en las instituciones educativas. Estos
deviants por lo general producen y
algunos niveles de performance muy por
encima del promedio. Laurence sugiere
que en todas las empresas existen cuatro categorías en términos de
performance :
-
los ineficientes
-
los moderadamente
ineficientes
-
los moderadamente
eficientes
-
los eficientes
Los moderadamente ineficientes
sumados a los moderadamente eficientes pueden representar más del 90
% de la población total, tanto en empresas como en Colegios o
Universidades, y en algunos casos llegar hasta las dos desviaciones
estandard. Las organizaciones e
instituciones se nutren de ellos, y se sienten cómodos con ellos,
por lo cual tienden a permanecer dentro de la organización. A su
vez, y por otro lado, los ineficientes como así también los
eficientes – que muchas veces no llegan ni siquiera al 5 % - son
auto-expulsados o expulsados de sus respectivas instituciones. Para
mayores detalles y coincidencias con las vivencias de
Peter se sugiere referirse al libro
mencionado del Dr. Donald
Cole y Eric Gaynor Butterfield : Suicidio
Profesional o Asesinato Organizacional.
Tanto las empresas como las
instituciones educativas no se sienten cómodos en su relación con
las personas que tienen estos disímiles niveles de
performance, y por lo tanto no se
extiende por mucho tiempo la relación de ellos dentro de las
organizaciones. Así como uno no puede caminar muy rápido en la 5
avenida en Nueva York porque se choca
con otras personas uno tampoco se puede detener pues otras personas
lo chocan a uno; y los institutos educativos también tienden a
expulsar a aquellas personas que se retrasan en el aprendizaje o que
están por delante de la clase del profesor ... y cuando la
institución no lo hace es el propio alumno el que se auto-expulsa
(como ejemplo citemos a Bill
Gates durante su corta estadía en la
universidad de Harvard).
·
Silverman, David
Es un
crítico agudo al enfoque de sistemas para estudiar, analizar y
describir las organizaciones ya que ambas, según
Silverman, se apoyan en dos variantes
que están más relacionadas con aprender respecto de las
consecuencias que de las causas. Las dos variantes son : el
funcionalismo y los sistemas socio-técnicos
David
Silverman realizó sus estudios en
la London
School
of Economics
y trabajó durante gran parte de su carrera analizando a las
organizaciones desde un punto de vista sociológico , sugiriendo que
uno de los problemas que confrontan los estudios tradicionales en
ciencias del comportamiento aplicados a las organizaciones radica en
que trata de dar respuesta a preguntas que usualmente son formuladas
por los directores y gerentes de empresa.
Según
Silverman la teoría de sistemas pone
foco en la entidad y en la conducción pero comete un error que puede
ser fatal al no tener en cuenta que son los mismos participantes
organizacionales quienes realmente – y a través del tiempo – son los
que modifican conductas individuales e impactan sobre los cambios
organizacionales a través de los procesos de mutación, regulación y
adaptación. Al poner foco la teoría de sistemas en el
gerenciamiento llevado a cabo por los
ejecutivos, “cree” y presupone que existe una relación directa entre
las acciones de los ejecutivos y la forma en que se ha de comportar
la organización. Podemos decir que la teoría de sistemas observa a
la estructura organizacional como “trascendental” como una lógica en
sí misma en lugar de observarla como inmanente donde existe una
relación recíproca de acción – reacción – acción continua donde
tanto los actores son influenciados por la estructura como la
estructura es impactada por ellos.
Tampoco se encuentra cómodo
Silverman con los hallazgos y
contribuciones en el campo de la psicología
organizacional que centra mucho de su enfoque en las necesidades
individuales. Silverman sugiere que no
hay evidencia total en cuanto a la validación respecto de la
existencia de dichas necesidades y tampoco está muy clara la
relación de dichas necesidades con el comportamiento. Y promueve la
necesidad de desarrollar un “marco de
referencia” donde las organizaciones son visualizadas como el
resultado de la interacción entre personas motivadas que están en el
proceso de resolución de problemas persiguiendo sus propios fines.
El esfuerzo que realizan las
departamentos de recursos humanos por encontrar la persona apropiada
para el puesto correcto no está dentro del marco conceptual de
Silverman ya que éste considera muy
importante que se tome en cuenta todo lo que además sucede dentro de
la organización social.
·
Vickers,
Geoffrey
Geoffrey
Vickers tiene una visión muy particular
sobre como funcionan las organizaciones que tiene mucho que ver con
el liderazgo que tuvo durante muchos años estando a cargo de la
inteligencia económica de Gran Bretaña. Nació en 1894 y falleció en
1982 habiendo prestado sus servicios durante la primera guerra
mundial del siglo XX. Trató de unir fuertemente conceptos de
economía política (naciones, comunidades, pueblos) con los marcos
institucionales y organizaciones, como unidad de análisis menor.
Su modelo general parte del
concepto de “regulación”, algo con que los economistas están muy
fuertemente relacionados asumiendo muchos de ellos que existen
procesos de regulación cuasi-automática
a través de “manos invisibles”, hecho éste que contrasta con
trabajos de otros autores que han puesto foco en las organizaciones
y muestran la importancia de otras variables que no tienen nada que
ver con la mano invisible. Uno de ellos es
Vickers quien ha logrado integrar otras unidades de análisis
“menores” como son los grupos y finalmente los individuos. Aquí
Vickers sugiere que existe una
“paradoja” ya que la capacidad e interés de los trabajadores
para aceptar “regulación” se encuentra cada día más
menoscabada debido a dos factores principales :
a. las personas enfatizan
cada más su propia y personal auto-realización y por otro lado su
grado de compromiso y lealtad a la organización es menor. Teniendo
en cuenta que la auto-realización personal a largo plazo es una
quimera y que eventualmente le llega a muy pocos, nos encontramos
cada vez más y más con personas que podríamos definirlas como
difíciles de regular. Para Vickers esta
contradicción que vive el director y el gerente en las
organizaciones modernas es el resultado de una paradoja donde éstos
tienen que relacionarse con personal y también con Clientes y
proveedores que – simultáneamente – son altamente dependientes y
también se encuentran fuertemente alienados (ver libro de Dr.
Donald Cole
y Eric Gaynor Butterfield : “Suicidio Profesional o Asesinato Organizacional”,
2003 – The
Organization Development
Institute
International, Latinamerica). No
debemos cometer el error de pensar que el concepto de regulación se
refiere a un mecanismo automático, ya que esto se alejaría
totalmente de la verdad, ya que en el esquema complejo de
Vickers está presente que la efectividad
organizacional tiene como condición necesaria – aunque no suficiente
– la incorporación de adaptaciones y “agregados”.
Al concepto de regulación
Geoffrey Vickers
le agrega un fuerte componente cognitivo donde tres aspectos son
fundamentales para alcanzar la efectividad y eficiencia
organizacional :
-
el desarrollo de políticas
-
la toma de decisiones, y
-
el control. Al integrar las
distintas unidades de análisis Vickers
pone bien en claro que éstos tres procesos se presentan tanto a
nivel de un grupo, una organización, una institución y también en
una sociedad.
Volviendo al concepto de regulación
de Vickers podemos decir que es definida
como un “proceso de aseguramiento donde todo sistema se asegura un
proceso o camino basado en el plan establecido”,
donde los procesos arriba mencionados son
vitales.Es desafortunado que en Latinoamérica, donde se
verbaliza que nuestros estudios son más
abarcativos, integrales y generales que los de países
desarrollados, no nos encontremos debidamente representados por
personas del calibre de Vickers ya que
el desarrollo de una comunidad no puede pasar a ésta desde el
individuo si las acciones grupales, organizacionales e
institucionales no ocupan su debida importancia (ver artículo de
Eric Gaynor Butterfield publicado en Revista del IAEF : “Organizaciones
Eficientes”.
Para un hombre que ha trabajado
fuertemente en la “inteligencia” durante la guerra no le pasa
desapercibida la importancia gerencial en las
organizaciones, y de entre éstos, los
controllers. Vickers señala que
el principal trabajo de éste es el de realizar “juicios reales” –
algo tomado seguramente de los epistemólogos
– donde estos juicios reales sean basados en “hechos”. Visto de ésta
manera los controllers estarían
encargados de transformar juicios (opiniones) en afirmaciones
(sustentadas en hechos). Para Geoffrey
Vickers la emisión de juicios es una
función humana muy especial, prácticamente un arte, tal cual lo
define Vickers en su libro “The
art of
judgement”. Y aquí
Vickers representa ser un adelantado de David
Cooperrider creador de una metodología
de consultoría para Cambio y Desarrollo Organizacional, como lo es “Appreciative
Inquiry”, al precisar la importancia del
proceso de “apreciación” puesto que los juicios incluyen la
selección de información, la aplicación de valores y opciones
respecto de caminos alternativos de acción. Todo gerente debe
incluir dentro de sus funciones la de apreciación, lo que pone
énfasis en un gerenciamiento cognitivo
donde pueden observarse y valuarse objetos, hechos, situaciones
y circunstancias de una manera y pensar en una manera mejor.
De todas maneras
Vickers pone bien en claro que existen
límites cognitivos y las personas operan bajo racionalidad limitada.
El hecho de tener standards, normas y
reglas, valores y un sistema comunicativo formal no necesariamente
asegura el éxito organizacional ya que cada vez más y más se hace
difícil mantener “acuerdos” entre superiores y subordinados y los
compromisos de éstos son muchas veces parciales.
La curiosidad innata de alguien que
ha trabajado en la “inteligencia” bajo una situación crítica como es
la guerra, identifica un segundo componente que es muy importante y
que se relaciona con la actividad de reconocer el “escenario actual”
de la organización. A ésta actividad que representa ser la segundas
en el proceso de regulación, Vickers la
denomina “juicio de valor” que tiene que ver con comparar el
“escenario actual” de la organización con los estándares y normas
establecidos y vigentes. Se distancia aquí el pensamiento de
Vickers respecto del de otros autores
como Taylor, Fayol y
Weber quienes depositan su confianza en
estándares, normas, reglas y procedimientos formales; para
Vickers el cumplimiento del personal y
acatamiento a éstas normas y reglas es más bien una excepción (lo
que lo hace un economista especial, por decir lo menos, ya que la
escuela clásica y monetarista se maneja dentro de una situación
límite que pocas veces se da en una comunidad).
El tercer componente del proceso
tiene que ver con reducir las diferencias entre
el escenario actual y las normas establecidas. Podemos ver algunas
diferencias con posturas nuestras – The
Organization
Development Instituyte
International,
Latinamerica donde preferimos poner foco a las diferencias
entre el escenario actual y el “escenario futuro preferido”. Dejamos
las interpretaciones en manos de los lectores. Si tenemos en cuenta
los tres puntos mencionados y que cierran el proceso integral vemos
que el esquema “regulatorio” se
circunscribe principalmente a tres conceptos : información,
evaluación y acción.
Vickers
tiene en cuenta no solamente elementos que tienen que ver con
Comportamiento Organizacional sino además con Cambio y Desarrollo
Organizacional. Y aquí vuelve a precisar la importancia del sistema
apreciativo, que es quien finalmente determina las acciones a tomar
y cambios a adoptar. Es necesario entonces que el gerente tenga bien
en cuenta múltiples situaciones, con múltiples opciones, con muchos
caminos alternativos de acción, con consecuencias disímiles, todas
ellos con valores diferentes y ante tasas de cambio fluctuantes y
no-predecibles, y por ello Geoffrey
Vickers sugiere que los aspectos claves
deben ser apreciados con anticipación si es que queremos alcanzar
los resultados planeados.
En conclusión podemos decir que
para Vickers el sistema
regulatorio está fuertemente ligado al
sistema apreciativo que tiene cada gerente quien así como establece
objetivos, establece estándares de éxito, establece y opera dentro
de ciertos límites de discrecionalidad , tiene autorizaciones de
poder limitados, siendo además
respondable dentro de sus funciones. Y
todos estos elementos en un segundo ciclo, modifican circularmente
su nuevo sistema apreciativo. El gerente eficiente debe – como
mínimo – examinar apreciativamente el
mundo dentro del cual se desenvuelve, y además, verlo con ojos
críticos con tests rigurosos donde el
mismo es una variable, siempre con la orientación de producir
innovaciones y mejoras dentro de los límites racionales de su propia
lógica. Y una última joya de Geoffrey
Vickers : El proceso de Aprendizaje es
sinónimo de control debido a la importancia que tiene el rol de
apreciación en el proceso Regulatorio.
·
Wight
Bakke, E.
El trabajo inicial de
Wight Bakke
ha estado relacionado con el desempleo y más adelante estuvo
fuertemente interesado en como integrar a las personas en las
organizaciones, teniendo en cuenta un concepto amplio de éstas
incluyendo empresas, educación, iglesias, y otras, para lo cual es
importante entonces encontrar ciertos elementos comunes.
Para Bakke
las organizaciones sociales son sistemas activos donde existe una
diferenciación de actividades desarrolladas por el personal
involucrado lo que hace necesario una coordinación efectiva, que
hace uso de recursos como un todo y que, finalmente, llega a
desarrollar un carácter en sí misma (ver nuestra presentación en
Jornada de Eficiencia Organizacional, ciudad de Rosario, Argentina,
año 1999 donde se ha integrado el trabajo de
Bakke con el modelo de efectividad organizacional de Lawrence
& Lorsch). Teniendo en cuenta la
importancia de las actividades en el modelo de
Blakke y el impacto de los recursos sobre las actividades,
exploraremos los distintos tipos de recursos. |