|
Desarrollo de Carrera (Career
Development) y Desarrollo Organizacional
Abstract de “Taller de Desarrollo de Carrera en las
Empresas” a cargo de Eric Gaynor Butterfield, organizado
por The Organization Development Institute International,
Latinamerica – Junio 2004; Buenos Aires / www.theodinstitute.org
El desarrollo de la carrera de las personas en la era post-industrial
ha estado fuertemente relacionado con los distintos Diplomados
Universitarios bajo variadas profesiones. Lo que caracteriza
a cada una de estas profesiones es el hecho que – al
terminar los estudios universitarios y recibir el Diploma
– los profesionales graduados se caracteriza por ingresar
a organizaciones donde forman parte de la planilla de personal.
En un número cada vez menor se encuentran personas
que ejercen sus respectivas profesiones, ya que una gran mayoría
de ellas se encuentran entonces ubicados dentro de ámbitos
empresariales y organizacionales.
Este fenómeno alcanza tanto a los Contadores Públicos,
como a los Ingenieros en sus distintas especialidades (mecánica,
electrónica, entre otros), los Licenciados en Administración,
los Abogados, los diplomados en Ciencias de la Comunicación,
los Licenciados en Relaciones Públicas y muchas otras
profesiones más. Quizás la profesión
que casi nadie pudo anticipar que iba a terminar vinculado
estrechamente con una organización – como es
la del Médico – hoy día ya prácticamente
una inmensa mayoría de ellos lo hacen prestando servicios
en una organización financiera pre-paga u Hospital,
o ambas a la vez.
Sin embargo la mayor parte de estos Profesionales NO han
recibido entrenamiento, capacitación y formación
respecto de cómo vincularse con “otros”
dentro de una organización y muchas veces sus carreras
dentro de las organizaciones se ven postergadas, limitadas
y hasta truncadas por no tener el conocimiento que le permita
sostenerse y crecer dentro de la organización. Más
aún, existe evidencia que muchos profesionales por
sobresalir en sus profesiones, incurren en acciones dentro
de estas organizaciones por las cuales en algún momento
crítico son expulsados o sino, eventualmente se hacen
expulsar (Eric Gaynor Butterfield: “Desarrollo Profesional
y Desarrollo Organizacional”; The Organization Development
Institute International, Latinamerica – 2005). Este
fenómeno fue bautizado originalmente por el Dr. Donald
W. Cole quien lo ha definido como un dilema bajo el nombre
de “Professional Suicide or Organizational Murder”
(Donald Cole: “Professional Suicide or Organizational
Murder”; McGraw-Hill – 1981).
Pareciera que los profesionales al ingresar a las organizaciones
no tienen en cuenta que entran en una “región”
donde pueden hacer contribuciones por encima de sus respectivas
Profesiones. Paul Vidal de la Blache (“Tableau de la
geographie de la France” – 1903) nos destaca la
importancia de las personas y la enorme capacidad que tenemos
para el desarrollo de la “región”, que
en nuestro caso es la organización: “A region
is a reservoir of energy whose origin lies in nature but whose
development depends upon man. It is man, who, by holding the
land to his own purposes, brings out its individuality. He
establishes a connection between its separate features. He
substitutes for the incoherent effect of local circumstances
a systematic concourse of forces. It is thus that a region
defines and differentiates itself and becomes as it were a
medal struck off in the effigy of a people.”
El expertise profesional que acompaña a los Diplomados
en las Universidades no siempre los asiste en el desarrollo
de sus carreras. Muchos de ellos tienden a responder en mayor
medida a los de su profesión y a actuar teniendo más
en cuenta los códigos de la Profesión que las
políticas y procedimientos de la organización,
por lo que finalmente pagan un precio muy caro en el desarrollo
de sus carreras.
C. Hymowitz (“Five main reasons why managers fail”;
Wall Street Journal – 1988) cita cinco principales razones
por los cuales los ejecutivos y gerentes fracasan en sus empleos,
como resultado de un trabajo realizado por el “Center
for Creative Leadership”. Es interesante destacar que
los hallazgos de este estudio muestran que el fracaso de estos
profesionales no estaba vinculado con la performance de ellos
sino con otros motivos. Son ellos:
- la incapacidad que tienen de “llevarse bien con otros”
como es el caso de aquellos que “no escuchan lo necesario”
y carecen de las habilidades interpersonales. Por lo general
estas personas no aceptan las críticas y el contexto
de trabajo que crean hace que muchos de sus subordinados prefieran
pertenecer a otras unidades de la misma empresa.
- la incapacidad en cuanto a adaptarse al cambio y a nuevas
situaciones lo que usualmente se manifiesta cuando la empresa
se encuentra amenazada desde el contexto o está siendo
sujeta a un proceso de re-estructuración como en el
caso de “Adquisiciones & Fusiones”.
- el síndrome del “yo-yo” como por ejemplo
cuando los gerentes y ejecutivos quieren adjudicarse el éxito
del Departamento o la unidad de negocios que él maneja
por encima de los demás miembros. Este tipo de comportamiento
egoísta puede llegar a conducir a sus subordinados
a comportamientos de tipo alienante, lo que usualmente sucede
con personas que hicieron contribuciones importantes y que
puede incluso incluir a algunos que compiten con él
mismo en cuanto a promociones. Se trata de gerentes “narcisistas”.
- el temor o miedo a actuar que muchas se debe a que se orientan
a evitar fracasos. Este temor les impide actuar en línea
con las necesidades que confronta la organización.
- la incapacidad de “resurgir” o “rebotar”.
Es común que las acciones diarias de los gerentes y
ejecutivos no sean 100 % eficientes y que, ante estas situaciones
de fracaso temporal adopten posiciones defensivas y prevalezca
en ellos un tipo de comportamiento de “culpar a otros”.
A diferencia de éstos, los ejecutivos y profesionales
exitosos se caracterizan por manejar los fracasos temporales
de un modo constructivo.
Este Taller está principalmente orientado hacia estudiantes
universitarios enrolados en alguna Profesión y para
profesionales, gerentes, y directivos que trabajan en organizaciones,
instituciones y empresas. Por supuesto que también
hemos de satisfacer algunas inquietudes sumamente importantes
de aquellos que tienen la responsabilidad dentro de la organización
de ocuparse del desarrollo de carrera de los Profesionales,
algo que por lo general está depositado en las manos
de las Gerencias de Recursos Humanos y las áreas de
formación, capacitación y entrenamiento.
El psicólogo alemán Eric H. Erikson (“Life
Cycle” – 1950) nos facilita el entendimiento de
lo que sucede en las distintas transiciones que vivimos las
personas a través de nuestras vidas. Ha identificado
unas 8 etapas de desarrollo las que denomina como “ciclos
de vida” donde cada una de las principales etapas tiene
que ver con pasos “críticos” donde cada
una de ellas implica un componente decisivo con una orientación
tanto positiva como negativa; ellas son:
- Infancia donde la confianza o la desconfianza básicas
prevalecen;
- Niñez temprana donde el dilema se presenta entre
la autonomía versus la duda o la vergüenza;
- Edad del juego donde encontramos la iniciativa versus la
culpa;
- Edad escolar donde prevalece el aspecto industrioso versus
la inferioridad;
- Adolescencia donde las orientaciones enfrentadas son hacia
la Identidad o hacia la Confusión;
- Joven Adultez donde la Intimidad contrasta con el Aislamiento;
- Adultez que se orienta hacia la Generatividad o hacia el
Estancamiento;
- Adultez final donde puede prevalecer la Integridad o la
Desesperación.
En cada una de estas etapas críticas las personas
nos encontramos con una decisión importante a tomar
donde la misma puede llevarnos hacia el progreso o hacia el
retroceso (regresión), hacia integrarnos con otros
o retardarnos.
Las personas también tenemos distintas necesidades
y preferencias que se modifican en el transcurso de nuestras
vidas. Esto hace aún más complejo el tema de
desarrollo de carrera puesto que en este caso debemos aprender
respecto de la “necesidad superior” que tienen
los individuos para lo cual puede ser útil el modelo
de Abraham Maslow (“Motivation and Personality”
– 1954).
Una de las preguntas que me son formuladas mas frecuentemente
por los participantes en este tipo de Taller se relaciona
con: ¿Qué es una carrera? Existe bastante coincidencia
en la materia; tanto D. Feldman & H. Arnold (“Managing
individual and group behavior in organizations”; McGraw
Hill – 1983) y D. T. Hall (“Careers in Organizations”;
Goodyear Publishing Co. – 1976) destacan que una carrera
es una serie de actitudes y comportamientos que son percibidos
por el individuo y que están asociados con experiencias
y actividades relacionadas con el trabajo de una persona en
el transcurso de su vida.
Henry Tosi, John R. Rizzo & Stephen J. Carroll (“Managing
organizational behavior”; Blackwell Business –
1995) señalan que la definición expuesta en
el párrafo anterior implica una serie de aspectos:
1. Una carrera tiene que ver con distintos trabajos que realiza
una persona durante su vida;
2. Los procesos y las actividades que preparan a una persona
a realizar un trabajo son parte de una carrera;
3. Las actitudes, valores y creencias que están relacionados
con un trabajo son un aspecto de la carrera;
4. La manera en que se vincula la propia identidad de la
persona con su trabajo es una dimensión de su carrera.
Manuel London & Stephen A. Stumpf (“Managing Careers”;
Addison-Wesley – 1982) señalan que una “carrera
es una secuencia de posiciones relacionadas con el trabajo
que ocupa una persona en el transcurso de su vida.”
Hacen una serie de definiciones adicionales como ser:
- Gerenciamiento de Carrera implica que las personas gerencian
sus carreras como resultado de las decisiones que toman en
la búsqueda de aceptar y rechazar diversas oportunidades
de varios roles en el trabajo. A su vez el gerenciamiento
de carrera para la organización tiene que ver con las
oportunidades que de manera selectiva crea la organización
y pone a disposición a algunos de sus miembros en particular.
- Planeamiento de Carrera es el proceso de generar “pasos
de acción para que las personas progresen a la luz
de distintos caminos alternativos que tienen dentro de sistemas
laborales”. Señalan además los autores
que para que el planeamiento de carrera resulte efectivo se
debe integrar el planeamiento de los recursos humanos organizacionales
con las necesidades, capacidades y aspiraciones de las personas,
lo cual requiere la participación activa tanto del
individuo como de la organización”.
- Progreso en la Carrera tiene que ver con los cambios en
los roles de trabajo del individuo que le proveen un balance
tanto positivo psicológicamente como con los resultados
de su trabajo. El progreso en la carrera puede incluir distintos
aspectos, siendo uno solo o varios de los siguientes: “un
mejor trabajo, mejor carrera, y satisfacción en la
vida; sentimientos de éxito psicológico y auto-estima;
sentimientos de competencia, maestría, y logro; y logro
de recompensas organizacionales como es el caso de dinero,
poder, prestigio y status”.
Por otro lado existen también las “Actitudes
en la Carrera” que asumen las personas. Según
Henry Tosi & Otros (ya citado) las “actitudes en
la carrera” son aquellas puntuales actitudes individuales
“que están relacionadas con el trabajo. Son actitudes
que tienen que ver directamente con las tareas, el sitio de
trabajo, el nivel de logro, y la relación entre el
trabajo y otras partes de la vida de la persona. Las actitudes
en la Carrera se comienzan a desarrollar tempranamente en
la vida de una persona, más adelante la persona tiene
un trabajo, y continúan moldeándose durante
el resto de la fase laboral como consecuencia de las experiencias
en el trabajo.”
También podemos hablar de “Career performance”
que puede llegar a ser evaluada desde un punto de vista de
éxito objetivo o teniendo en cuenta el éxito
psicológico (ver Henry Tosi y otros – ya citado).
La Identidad respecto de la carrera es importante tenerla
en cuenta. Henry Tosi señala que la Identidad respecto
de la carrera de una persona es “una manera única
en que una persona cree que el pertenece al mundo del trabajo”.
Y finalmente tenemos también el concepto de “Adaptabilidad
en la carrera” que se relaciona con la capacidad y deseo
que tienen las personas para cambiar en su carrera y tener
distintas ocupaciones o distintas organizaciones donde ha
de trabajar con el propósito de poder mantener sus
propios estándares de progreso en la carrera.
El sociólogo de nacionalidad austríaca Peter
M. Blau (“Social Exchange” – 1968 y “Parameters
of social structure” – 1974) pone énfasis
en los procesos de intercambio que se dan entre los individuos
dentro de las organizaciones donde los primeros buscan obtener
recompensas a lo largo de sus carreras por medio de distintas
asociaciones sociales. Para James March y Herbert Simon (“Organizations”;
Wiley & Sons – 1958) existe un balance entre las
inducciones y recompensas entre los distintas unidades de
análisis que componen la organización dejando
implícita la importancia que tiene el desarrollo de
las carreras de los participantes organizacionales.
Existen distintas teorías relacionadas con Desarrollo
de Carrera y podemos sugerir que las mismas sean a su vez
agrupadas de acuerdo con su orientación principal.
• Teorías vinculadas con la personalidad y la
vocación.
Los trabajos de L. Small (“Personality determinants
of vocational choice”; Psychological Monographs - 1953),
R. Schaffer (“Job satisfaction as related to need satisfaction
in work“; Psychological monographs - 1953), A. Roe (“Early
determinants of vocational choice”, Journal of Counseling
Psychology - 1957), R. Hoppock: “Occupational information”;
McGraw-Hill – 1957) y de J. L. Holland (“A theory
of vocational choice”; Journal of counseling psychology
- 1959) entre otros, pueden incluirse bajo esta categoría.
La teoría de Anne Roe – que se basa fuertemente
en sus experiencias con los artistas – sugiere que las
personas tienen una tendencia a canalizar y gastar energías
de una manera en particular y esta predisposición innata
de emplear la energía psíquica que es combinada
a su vez con las experiencias de esas personas en la etapa
de su niñez, ha forma a un estilo general que el mismo
individuo desarrolla para satisfacer sus propias necesidades.
Y es ese estilo el que tiene fuertes implicancias para el
comportamiento de los individuos en el transcurso de sus carreras.
La sumatoria de factores genéticos con las experiencias
durante la niñez más el comportamiento vocacional
han de determinar el plan de carrera.
Alguna de las implicancias del marco conceptual de Anne Roe
sugieren que las personas que trabajan en organizaciones de
servicios están principalmente orientadas hacia las
personas y muy probablemente provienen de hogares donde existe
un contexto amoroso y de tipo protector mientras que los científicos
tienden a no orientarse hacia las personas y provienen de
hogares con una atmósfera más fría donde
predomina el tipo de pautas basadas en el rechazo y en “no
tener en cuenta al niño” (avoidance). Por lo
tanto podemos resumir destacando la importancia de prestar
especial consideración a evaluar la niñez de
la persona y la percepción que el niño tiene
de sus propios padres junto con las aptitudes del incumbente.
El aspecto de energía psíquica que prevalece
en el marco de Roe proviene de Gardner Murphy (“Personality:
a bio-social approach to origins and structure”; Harper
& Row – 1947). Roe también privilegia la
importancia de la teoría de las “necesidades”
(Maslow – ya citado).
El trabajo de Holland se ha basado en agrupar distintas ocupaciones
dentro de un conjunto de seis contextos de trabajo (J. L.
Holland: “Making vocational choices: A theory of careers”;
Prentice-Hall – 1973). Las categorías principales
de acuerdo con el contexto de trabajo dentro del cual operan,
son:
- Realistas como es el caso de un militar, un electricista,
imprentero o agricultor
- Investigativas como en el caso de matemáticos, profesores,
químicos y biólogos
- Sociales como el trabajador social, el árbitro,
la economista doméstica
- Convencional que incluye a los Contadores, operadores telefónicos,
y cajeros de Bancos
- Emprendedores donde incluye a los vendedores, políticos
y abogados
- Artísticos como por ejemplo los músicos,
artistas plásticos, y escultores.
J. L. Holland definió una serie de características
para estas 6 categorías principales en cuanto a la
orientación basada en la personalidad del individuo.
Por ejemplo los realistas tienden a ser agresivos (fuerte
iniciativa), prefieren actividades que requieren destrezas
y coordinación y son concretos (se alejan de lo abstracto).
Los investigativos ponen foco en el pensamiento, prefieren
la acción y evitan el contacto personal
Los sociales tienden a buscar un contacto personal de tipo
cercano, y evita una resolución de problemas de tipo
intelectual
Los convencionales se sienten cómodos con situaciones
bien definidas, donde está bajo control, y le gusta
cumplimentar con las normas y reglas
Los emprendedores a su vez son personas que se orientan hacia
el poder y el status, y hacen uso de las habilidades verbales
e inter personales con el propósito de dominar a terceros
Por último los artistas son aquellos que tienen una
alta “auto-expresión”, bajo auto-control,
no les gusta la estructura, y le gusta expresar sus sentimientos.
• Teorías vinculadas con las características
personales
Estas teorías son probablemente las primeras en cuanto
a lo cronológico y se basan en que la compatibilidad
de las habilidades de una persona y sus intereses con las
oportunidades vocacionales que existen en el contexto puede
ser efectivamente logrado y una vez que esto es posible se
solucionan los problemas vinculados con la elección
vocacional del incumbente.
Podemos incluir a distintos expertos en la materia como es
el caso de F. Parsons (“Choosing a vocation”;
Houghton – Mifflin - 1909), C. L. Hull (“Aptitude
Testing”; World - 1928) y H. D. Kitson (“The psychology
of vocational adjustmente”; Lippincott - 1925).
• Teorías sociológicas
Existen algunas posiciones de autores que vinculan el desarrollo
de carrera con lo que está “fuera” de las
personas, es decir, principalmente con lo que sucede en el
contexto (las realidades del día a día y algunas
incidencias accidentales).
Por lo tanto una de las principales hipótesis de trabajo
de este enfoque radica en que se debe asistir a los individuos
en cuanto al desarrollo de técnicas, herramientas y
metodologías que le permitan lidiar eficientemente
con el contexto.
El lector interesado puede acudir a las contribuciones de
autores como J. Sweet (“Women in the labor force”;
Seminar Press - 1973) y W. H. Sewell & R. Hauser (“Education,
occupation and earnings”; Academia Press - 1975).
• Teorías relacionadas con el Desarrollo de
las personas
Estas teorías trabajan bajo el supuesto que el auto-concepto
que uno tiene de sí mismo y la imagen que tiene del
mundo respecto de su propio auto-concepto, son los factores
que han de gravitar principalmente en su elección de
carrera.
Carl Rogers (“Client-centered theraphy; Houghton-Mifflin
- 1951) es uno de los principales exponentes de estas teorías
basadas en el desarrollo de las personas. Encontramos además
pioneros como es el caso de C. Buehler (1933) y el importante
trabajo de D. Super (“The psychology of careers”;
Harper & Row -1957). Otras contribuciones importantes
dentro de este marco conceptual corresponden a J. Samler (“Toward
a theoretical base for vocational counseling”; Personnel
and Guidance Journal – 1953) E. Ginzberg et. al. (“Occupational
choice: an approach to a general theory”; Columbia University
Press - 1951), G. A. Dudley & D. V. Tiederman (“Career
development: exploration and commitment”; Accelerated
development Co. - 1977).
• Teorías relacionadas con el Comportamiento
de las Personas
El enfoque basado en el aprendizaje social para la toma-de-decisiones
en el desarrollo de carrera es el adoptado por Thoresen &
Ewart (1978) y también por A. M. Mitchell, G. Jones
& J. D. Krumboltz como editores en (“Social learning
and career decision making”; Carroll Press - 1979).
Estas teorías tienen que ver con la medida en que
los eventos que se suceden en el contexto de los individuos
dan forma y moldean las decisiones que las personas toman
respecto de sus carreras.
Los que se postulan dentro de esta categoría asumen
que variables como la raza, el sexo, entre otros, los contextos
dentro del cual se suceden los comportamientos de las personas
como es el caso de las reglas sindicales, las leyes laborales,
las políticas en cuanto a jubilación en las
empresas, etc., las historias de aprendizaje más las
habilidades en el trabajo son determinantes en cuanto a la
elección de carrera.
Una de las mayores dificultades en ciencias del comportamiento
tiene que ver con la dificultad de realizar trabajos de investigación
longitudinales. No es fácil poder “mantener bajo
control las distintas variables que están en juego”
durante mucho tiempo. Posiblemente ese sea uno de los motivos
por los cuales se encuentran tantas teorías y prácticas
controvertidas por distintos autores, académicos, investigadores
y practitioners.
La etapa de la vida en que está una persona en un
momento determinado influye en gran medida en su carrera tal
cual lo destacan distintos notables autores, como: H. Levinson
(“On being a middle aged manager”; Harvard Business
Review -1969); D. Super, J. Crites, R. Hummel, H. Moser, P.
Overstreet, & C. Warnath (“Vocational development:
A framework for research”; Teachers College Press -
1957); D. E. Super (“”A life-span, life-space
approach to career development”; Journal of vocational
behavior”; 1980).
Durante los primeros años de su carrera las personas
tienden a explorar las distintas posibilidades que están
disponibles pero cuando tienen unos 25 años buscan
“posicionarse dentro de un área que ellos han
elegido”. A la mitad de su carrera – cerca de
los 40 años – muestran otros intereses que tienen
que ver con los cambios que han vivido a título personal
y ponen un mayor énfasis en los procesos que se orientan
hacia una mayor estabilidad como lo sugiere D. T. Hall (“Careers
in organizations”; Goodyear – 1976).
Las principales “Etapas de desarrollo de la carrera”
podemos relacionarlas con el trabajo que realizara Levinson
(ya citado) y que Henry Tosi & otros (ya citado) incluye
bajo cuatro categorías principales:
1. la etapa de Exploración
2. La etapa de “Novicio”
3. La etapa de “Mantenimiento / Establecimiento”
4. La etapa final
Estas cuatro etapas principales tienen puntos críticos
que tienen que ver con procesos transicionales. Como señalaran
D. Levinson, C. H. Barrow, E. B. Klein, y M. H. Levinson (“Season´s
of a man life”; Ballantine books – 1978) “es
frecuente que los tiempos de crisis – que se suceden
en los períodos transicionales – son de profundo
conflicto interno, donde uno se siente como en un estado de
animación suspendida”.
La primera etapa de exploración se extiende desde
el nacimiento de las personas y hasta alrededor de los 22
o 25 años que se caracteriza por el hecho que tanto
las actitudes, los valores y las creencias que se desarrollan
han de quedar de alguna manera impresas en la persona por
el resto de su vida. B. Staw, N. E. Bell & J. A. Clausen
(“The dispositional approach to job attitudes: a lifetime
longitudinal test”; ASQ – 1986) muestra como las
actitudes respecto del trabajo en las personas están
correlacionadas con las que tenían en la primera etapa
de sus vidas.
En esta fase las personas tienen que aprender respecto de
cómo separarse de su familia directa y también
de sus amigos más importantes como una manera de dar
primeros pasos hacia la autonomía e independencia.
Se hacen algunos tentativos pasos en cuanto a trabajos y opciones
disponibles, y por lo general tienden a comprometerse –
tanto formal como informalmente – hacia algún
tipo de conocimientos y aprendizaje en particular.
La siguiente etapa – la de “noviciado”
– va desde los 17 y hasta los 33 años (Henry
Tosi & Otros – ya citado) y durante ella los roles
en cuanto a los trabajos de las personas tiende a cambiar
como así también se modifican las principales
tareas de la persona en esta vida. En la etapa anterior la
persona se centraba en la familia y los amigos, pero ahora
se ha de enfocar en su propia vida, en la elección
de una carrera y una organización en la cual trabajar,
aunque esto lo hace solamente en calidad de novicio, aprendiz
o principiante. Para ello dedican energías para conseguir
las competencias, los conocimientos y las destrezas que son
necesarias para realizar las tareas, algo que no es sencillo
pues puede llevar varios años y solamente después
de mucho tiempo la persona hace contribuciones reales a la
organización (muchos hablan de unos 10 años:
H. A. Simon en “Solving problems and expertise”
- 1982).
Es bastante común que antes de comenzar la tercera
década las personas comienzan a cuestionarse si han
tomado las mejores decisiones en cuanto a las opciones que
han seleccionado para el desarrollo de sus propias carreras.
Pareciera que el compromiso con la organización juega
un rol de importancia en estos momentos (A. Cohen: “Career
stage as a moderador of the relationships between organizational
commitment and its outcomes: a meta-analyses”; Journal
of occupational psychology – 1991).
La fase siguiente tiene más que ver con la estabilidad
y consolidación de posicionamiento y por lo general
cubre la década de los 30. La persona siente la necesidad
de tener que avanzar y crecer en los distintos aspectos del
trabajo y de la vida.
Se entiende que durante esta fase, la persona como resultado
de su opción de carrera que ha elegido, tiende a querer
consolidarse en la misma. También se ha encontrado
evidencia en el sentido que contar con un coach, guía,
mentor o tutor le ha de ser de gran utilidad y que también
le ha de ayudar respecto de sus promociones en la organización
y en cuanto a su nivel de satisfacción con el sistema
compensatorio a que está sujeto (W. Whitely, T. W.
Daugherty, G.Dreher: “Relationship of career mentoring
and socioeconomic origin to managers´ and professionals´
early career progress; Academy of Management Journal –
1991 y G. Dreher, R. Ash: “A comparative study of mentoring
among men and women in managerial, professional and technical
positions”; Journal of Applied Psychology - 1990).
Esta es una etapa de más alta competitividad y pueden
aparecer como agresivos y desafiantes a los ojos de muchos
de sus pares. Algunos involucrados muy fuertemente en lograr
progresos más cerca de la cúspide pueden transferir
esas ansiedades a otros órdenes de la vida que pueden
llegar a afectar su entorno familiar. El hombre empieza a
percibir que ya “no está ni con su familia, ni
con sus amigos, ni con sus compañeros de estudios …
ahora está por su cuenta y no puede tratar de delegar
sus problemas”. El dedo acusador que usualmente se caracterizaba
por apuntar hacia terceros, ahora puede a veces visualizarse
como que se apunta a sí mismo.
Y entre los 35 y los 45 años se ingresa a lo que se
conoce bajo el nombre de “midlife” o “midcareer”
crisis, y posiblemente sea una de las etapas más críticas
del proceso total de desarrollo de carrera. Se vincula con
el cuestionamiento que realizan las personas respecto de su
vida, su carrera, su familia y además hacia donde va.
Empieza a familiarizarse – aunque sea a nivel sub o
inconsciente con la frase de Alicia en el País de las
Maravillas (Lewis Carroll): “Cuando uno no sabe adonde
va cualquier camino es bueno”. La persona a esta altura
de su vida está en condiciones de saber si está
progresando, se encuentra estancada, sus posibilidades de
progreso para el futuro a largo plazo e inmediato.
En esta fase de mantenimiento el individuo percibe que tiene
que haber alcanzado algún nivel de status aceptable
con el cual se siente cómodo. Las personas tienden
a realizar evaluaciones y apreciaciones respecto de sí
mismos, sus posibilidades de progreso y es importante también
como perciben el contexto dentro del cual operan. Una percepción
“de dificultades” puede llevar a la persona a
adoptar comportamientos muy distintos de aquellos que tomaría
bajo una percepción de un mundo completo de brillantes
opciones que tiene por delante.
La etapa final en cuanto a su carrera se extiende desde los
45 años hasta su retiro laboral. Si está vinculado
dentro de una organización el éxito está
mas bien vinculado con haber alcanzado posiciones en la cúspide,
que se diferencian de los roles gerenciales como así
también de los roles técnicos o de especialistas.
Muchas personas fracasan en las organizaciones por el hecho
de no tener en cuenta que las empresas requieren “distintas
competencias en distintos momentos”. Si los expertos
profesionales o los especialistas en la materia no aprenden
la necesidad de incorporar habilidades, destrezas y conocimientos
a nivel gerencia han de ver limitadas sus opciones de crecimiento
dentro de las organizaciones. Y además es muy probable
que aumenten su resentimiento hacia los gerentes y directivos,
especialmente cuando tienen un expertise muy grande sobre
algunas áreas particulares (Eric Gaynor Butterfield:
Taller “Promociones y Crecimiento dentro de las Organizaciones”;
Febrero 2003 – organizado por The Organization Development
Institute International).
Es bastante común que las organizaciones – especialmente
a partir de la globalización financiera que emergió
fuertemente a partir de la última década del
siglo pasado – presten poca consideración a muchos
individuos que están dentro de la empresa durante la
última etapa de su carrera. Hace unos 40 años
atrás era bastante común que a las personas
que habían ocupado posiciones de relevancia en la organización
dedicaran los últimos años de su trabajo en
posiciones de staff (como por ejemplo en Departamentos de
Organización y Métodos) trabajando como coaches,
tutores, mentors o guías de los nuevos profesionales
ingresantes de “alto potencial”.
Es desafortunado que esta práctica haya sido discontinuada
que se complementa con una práctica que parece haberse
consolidado últimamente en las grandes corporaciones;
la de despedir personal antes de alcanzar los 50 años
y a veces siendo incluso mucho más jóvenes.
Y es más desafortunado aún que usualmente las
mejores Universidades y los mejores Centros de Investigación
no nos enseñan como poder ser efectivos en actividades
independientes como autónomos ni tampoco respecto de
cómo poder retirarnos con “salud interna”.
Las empresas han estado reclutando durante la etapa de la
globalización financiera servicios de consultoría
para “atender” esta importante necesidad de personas
que durante muchos años han estado comprometidas con
los intereses, necesidades y objetivos de la organización,
para finalmente encontrarse “sin trabajo”. Ese
servicio de terceros ha sido denominado “out-placement”
como para dejar bien en claro a estas personas comprometidas
con su organización, que “lo que tienen que hacer
de aquí en más, lo deben hacer fuera de la empresa”.
Eric Gaynor Butterfield hace referencia a la decepción
de un alto ejecutivo de una firma filial de multinacional
que se “sintió usado por su propia empresa”
y por la empresa consultora haciéndolo adelgazar y
cambiar su forma de vestirse para finalmente presentarlo ante
potenciales Clientes que “nunca lo contrataron”
(“Seminario sobre Carrera Laboral” organizado
por The Organization Development Institute – 1999).
El proceso de desvinculación de las personas en las
organizaciones debe ser tan relevante como el proceso de selección
e ingreso a las mismas. La evidencia muestra que los procesos
de desvinculación producen dolor en muchos de los ejecutivos,
gerentes y profesionales del cual muchas veces solamente algunos
logran reponerse. Incluso debe tenerse también en cuenta
las consecuencias negativas que están presente ante
este tipo de desvinculación negativa puesto que aquellos
miembros organizacionales que aún siguen perteneciendo
a la empresa siguen trabajando dentro de un espacio donde
aún permanecen los esqueletos de muchos de sus compañeros.
Se sugiere al lector interesado acudir al libro del Dr. Donald
W. Cole y Eric Gaynor Butterfield titulado “Suicidio
Profesional o Asesinato Organizacional” publicado por
The Organization Development Institute International, Latinamerica
– 2003 donde se habla de este proceso donde profesionales
jóvenes, eficientes y comprometidos con su organización
ven deterioradas sus carreras laborales y se presentan ante
un dilema: o ellas dejan la organización (lo que es
denominado bajo el nombre de Suicidio Profesional, o son despedidos
que recibe el nombre de Asesinato Organizacional). Este proceso
se desarrolla a través de distintas etapas cuya fase
inicial es asociada a una “luna de miel”.
Más adelante se encuentra la etapa donde el participante
organizacional no encuentra congruente lo que vive con lo
que se verbaliza.
Y en un intento de resolución de este conflicto el
profesional / ejecutivo trata de encontrar una resolución
al problema a través de un superior … que muy
comúnmente no está interesado en prestar atención
a ese tipo de problema en particular (en especial, puesto
que sabe que aquellos que se plantaron en una posición
similar teniendo siendo expulsados o auto-expulsados de la
organización).
Ante la imposibilidad de resolver la situación con
el superior la persona trata de hacerlo a través de
los pares, que por supuesto tienen muchos intereses en conflicto
con la persona en cuestión.
Como última instancia, el participante sólo
tiene acceso al “oído” de los subordinados
quienes pueden tener – eventualmente - el tiempo para
el escucharlo … pero han de hacer muy poco o nada para
resolverlo. Mas aún, a estas alturas es posible que
el “oído” que las personas subordinadas
le han de prestar tiene más que ver con “enterarse”
que con proporcionar una ayuda de tipo genuina. El comportamiento
de estas últimas personas es parecido al de muchos
automovilistas que ante un accidente en la autopista que,
ante un accidente, les gusta “observar lo que ha sucedido
como consecuencia del accidente” casi deteniendo su
auto, pero que cuando es requerido de subir al accidentado
a su propio auto se escapa a toda velocidad.
El libro en español que se ha mencionado ha sido posible
gracias a la extraordinaria generosidad del Dr. Donald W.
Cole – Presidente de The Organization Development Institute,
y a su voluntad de servicio y de compartir sus conocimientos
y experiencias. Hago llegar al Dr. Donald Cole mi enorme agradecimiento
por ello.
Manuel London & Stephen A. Stumpf (“Managing Careers”
– Addison – Wesley – 1982) destacan que
son variados los factores que influencian la progresión
de carrera de las personas. Entre ellas:
- Experiencias anteriores en el trabajo
- Personalidad, intereses y valores de la persona
- Posición socioeconómica
- Expectativas en el trabajo
- Preferencias de roles en el trabajo
- Auto-conocimiento
- Objetivos en su carrera
- Planes de carrera
- Acciones que toma la persona en su carrera
- Experiencias desarrolladoras
- Etapa en la carrera
- Realidades organizacionales
En “Managing Careers” (1982), Manuel London &
Stephen A. Stumpf hacen referencia también a cuatro
fases principales las cuales son denominadas: exploración
y prueba; Consolidando el posicionamiento y Crecimiento; al
medio de la carrera; Desvinculación.
Lo que sucede usualmente durante la primera fase de exploración
y prueba las personas buscan empleadores “prospect”
y también son reclutados por éstos como lo destacan
D. P. Schwab (“Recruiting and organizational participation”
en Human Resource Management -1982); S. Stumpf, S. M. Colarelli
& K. Hartman (“Development of the career exploration
survey”; New York University - 1981), S. Stumpf &
S. M. Colarelli:”Career exploration: development of
dimensions and some preliminary findings”; Psychological
reports - 1980).
London & Stumpf destacan que las experiencias que son
importantes durante esta primera etapa y que se relacionan
con el éxito posterior tienen que ver con:
- el desafío en el trabajo (D. D. Bowen & D. T.
Hall: Career planning for employee development: A primer for
managers”; California Management Review – 1977)
- desarrollando sentimientos de éxito psicológico
(Hall: “Careers in Organizations”; Goodyear –
1976; S. A. Stumpf & otros: “Clustering rater policies
in evaluating candidates for promotion”; Academy of
management Journal – 1981
- modelando el rol (A. Bandura: “Psychological modeling:
Conflicting theories”; Lieber - Atherton – 1971
y A. Brief & R. Aldag: “The self in work organizations:
A conceptual review”; The academy of management review
- 1981).
- estableciendo objetivos y metas (G. Latham & G. Yukl:
A review of research on the application of goal setting in
organizations”; Academy of Management Journal –
1975)
- feedback (D. A. Nadler: “Feedback and organization
development: using data-based methods”; Addison-Wesley
– 1977).
Durante la segunda fase de “Consolidar el posicionamiento
y Crecimiento” es común que el potencial de crecimiento
sea percibido durante los primeros años en el trabajo
(A. Howard & D. W. Bray: “Today´s young managers:
they can do it, but will they? – 1981).
En la tercera fase que es denominada “al medio de la
carrera” (mid-career) las actividades de cuestionamiento
responde de hasta dónde había llegado puede
producir resultados contrastantes: la persona puede pensar
que al no haber alcanzado sus objetivos pre-establecidos puede
llegar a no tener éxito en el futuro, o por el contrario
puede esforzarse en establecer nuevos objetivos, mas claros,
precisos y realistas que están acompañados por
mejores métodos.
No es necesario que las organizaciones piensen que a las
personas solamente le interesan las promociones y aumentos
de sueldos. A través de transferencias laterales, roles
donde las tareas se han visto enriquecidas y algunas asignaciones
“por proyecto” pueden representar nuevos impulsos
motivadores.
Es bueno tener en cuenta algunas de las recomendaciones de
London y Stumpf (ya citados) los que se repiten textualmente
y en inglés: “Some individuals FACE decline during
mid-career. A demotion, being labeled surplus, or simple feeling
obsolete are signs of decline. This is often accompanied by
a sense of failure, insecurity and crisis. Early retirement
may be necessary, but planning for retirement may be particularly
difficult. The individual mentally, if not physically, disengages
from work activities and possible nonwork activities as well.”
La fase de desinvolucramiento es prácticamente común
a todas las personas que han pertenecido a una organización,
y se produce de manera gradual para algunos y en forma abrupta
para otros. Las consecuencias de ambas son distintas tanto
para los participantes organizacionales como para la empresa
misma.
Existen distintas características para cada una de
las variadas actividades a desarrollar en Planeamiento de
carrera y todas ellas hacen contribuciones distintas al éxito
de las personas (D. Bowen & D. T. Hall: “Career
planning for employee development: a primer for managers”;
University of California – 1977). Las mismas pueden
tener que ver con:
1. actividades individuales que se pueden realizar a través
de materiales de auto-ayuda que tienen la ventaja de que su
costo es relativamente bajo y además es aplicable a
personas con una fuerte fuerza motivadora. Tiene una desventaja
que se vincula con la necesidad que tenemos todas las personas
de recibir feedback inter-personal.
2. actividades a través de un counselor que usualmente
son acompañadas a través del uso de tests de
intereses vocacionales y de aptitud, proveyendo feedback al
Cliente. El counselor ha de dar énfasis en explorar
las necesidades del Cliente. Por lo general esta metodología
no es económica sino más bien costosa y además
presenta la dificultad de que no es común encontrar
personas que han de recibir información – sobre
sí mismos – que es distinta de la que prevalecía
en ellos. El counselor también puede combinar un enfoque
clínico con tests.
3. actividades que se desarrollan donde el Jefe o Superior
actúa como counselor o coach que se caracterizan por
el hecho de que el superior evalúa periódicamente
la performance del coachee y le provee feedback, acompañando
al mismo tiempo algunas sugerencias respecto de las oportunidades
de carrera laboral que tiene el “subordinado”.
Este método tiene una serie de ventajas donde una de
ellas consiste en que el superior tiene un gran número
de situaciones para observar los cambios de conducta del subordinado.
Además el superior tiene conocimiento respecto de muchas
de las oportunidades de carrera laboral dentro de la misma
organización y puede además “ampliar”
en alguna medida el trabajo del subordinado, poco a poco,
dándole tareas más desafiantes pero acompañándolo
bastante de cerca. Este método también ofrece
algunas desventajas ya que es posible que el superior funcione
de una manera amenazadora (o que es percibida como amenazadora)
lo que tiende a colocar al subordinado en una posición
defensiva y cautelosa. Además el subordinado siempre
tiene en cuenta – salvo raras excepciones – que
los intereses del superior no están tan centrados en
el subordinado sino en la empresa.
4. actividades de tipo grupal como es el caso de “assessment
centers” que tienen algunas ventajas importantes como
por ejemplo la enorme cantidad de información que puede
conseguirse; las evaluaciones de distintas personas que actúan
como jueces o evaluadores; y tienen un costo relativamente
moderado. Sin embargo algunas personas dentro de la organización
pueden percibir que se los compara con otros y que la evaluación
puede resultarles negativa; el énfasis principal de
este enfoque no tiene que ver con el establecimiento de objetivos
personales; y el feedback interpersonal frecuentemente no
es el objetivo principal.
5. un Taller de Planeamiento de Vida que puede ser realizado
tanto dentro de la misma empresa como fuera. Ambos tienen
distintas ventajas y desventajas.
En su libro “Theories of career development”
(Prentice-Hall – 1983), Samuel H. Osipow señala
que el modelo de desarrollo de carrera de Super (ya citado)
parece ser el más altamente desarrollado y avanzado.
Sin embargo, y para beneficio del lector, teniendo el sinnúmero
de situaciones particulares que ha de confrontar, incluye
además un resumen de las principales teorías
junto con sus autores y las variables clave que ellos tienen
en cuenta. Las enumeramos a continuación:
El trabajo de Roe parece aplicable a los niveles más
altos de la organización y es bastante difícil
de operacionalizar ya que existen varios “constructor”
complejos. Para Anne Roe las variables clave son dos: la familia
y las experiencias vividas por el incumbente.
El trabajo de Holland es más bien descriptivo y tiene
un grado bastante amplio de aplicación lo que es acompañado
por la ventaja de ser relativamente simple en cuanto a su
concepción. Para Holland las variables “clave”
son las siguientes: los intereses de las personas; los estereotipos
ocupacionales; la información que tenga sobre sí
mismo y sobre las carreras; y lo que sepa y viva respecto
del contexto donde se desenvuelve.
El trabajo de Super se basa en un número muy grande
de estudios y experimentos donde se han encontrado resultados
positivos. Es de aplicación general y tiene múltiples
aplicaciones prácticas. Las variables claves en las
cuales Super centra su atención son: auto-concepto;
etapas de desarrollo y tareas.
Ginzberg y otros desarrollaron un modelo que es principalmente
descriptivo que se orienta más hacia el proceso que
hacia el producto. Su aplicabilidad es bastante estrecha y
no es muy práctico. Las variables clave son las etapas
de desarrollo y las variables sociales.
Lofquist – Davis han elegido un modelo deductivo que
tiene un alcance bastante amplio y que se orienta al contexto
del trabajo. Tiene algunas implicancias prácticas y
sus variables clave principales son: necesidades y características
de las personas; nivel de satisfacción y antigüedad
en el trabajo.
Tiedeman tiene un modelo descriptivo muy abstracto y muy
amplio lo que lo hace bastante complejo. Es sumamente difícil
de operacionalizar y tiene como variables claves: el “yo”;
las etapas de desarrollo.
Por otro lado la escuela psicoanalítica se orienta
a predecir el proceso pero no el producto. Su diseño
es suficientemente amplio pero su aplicabilidad es estrecha.
Tiene “constructos” demasiado complejos que son
por ello difíciles de operacionalizar. Las variables
clave son: sublimación; ego; y maestría en relación
a “identificación”.
El enfoque basado en las “características”
de las personas es práctico en cuanto a “la selección
de personal”. Las variables clave son: aptitudes, necesidades
y características personales.
La propuesta que encuentra su fundamento en las “necesidades”
de las personas es muy amplio en cuanto a su alcance pero
no es muy práctico, Las variables clave tienen que
ver con: jerarquía de necesidades y el nivel de satisfacción
que tienen las personas en relación con sus necesidades.
El enfoque denominado “Valores” es también
bastante amplio en cuanto a su alcance y su variable clave
son los “valores”
La propuesta que tiene en cuenta “el sistema social”
es principalmente de tipo descriptivo, se orienta hacia el
proceso y es muy amplio en cuanto a su alcance. Algunas de
sus principales variables clave son: la clase social a que
se pertenece; la familia, el sexo; la edad; la raza; grado
cultural y posición económica.
También existe la teoría basada en el aprendizaje
social que es bastante simple en cuanto a su concepto y que
se puede llegar a operacionalizar. Las variables clave son:
la persona, el contexto, y los reforzamientos.
London & Stumpf en “Managing Careers” ofrecen
una serie de lineamientos que actúan como guía
tanto para el participante organizacional como para la empresa
en sí misma. Vamos a reproducirlas textualmente y en
inglés:
1. “Guidelines for individuals to follow in managing
their careers include the following:
- Develop a clear and accurate understanding of your skills,
interests and goals.
- Seek accurate and timely information through both formal
and informal systems as a basis for career planning and decision
making.
- Share preferences and goals with relevant supervisors and
seek feedback on effectiveness and the feasibility of attaining
career goals.
- Remain flexible to unforeseen opportunities.
- Reassess career plans and goals as a function of the developmental
experiences undertaken and feedback on performance appraisal.
- Integrate individual and organizational goals whenever
possible.
A su vez los autores detallan algunos lineamientos para las
organizaciones que son incluidas como sugerencias a tener
en cuenta, también literalmente y en inglés:
2. “Guidelines for organizations to follow include
the following:
- Establish career paths to provide direction and guidance
for career planning.
- Provide regular and specific feedback to employees on their
performance and potential, and communicate career management
activities, programs, paths, and support systems clearly and
routinely.
- Design information systems which provide objective, accurate,
and realistic information for use in staffing decisions.
- Delineate individual and organizational responsibilities
in the career management process.
- Maintain continuity and flexibility in human resource programs.
- Integrate the human resource functions and programs offered
as part of a total career management program.
En The Organization Development Institute International hemos
desarrollado algunos aspectos puntuales con el proceso de
sistematizar, dentro de lo posible, la tarea de asistir en
el desarrollo de carrera de los profesionales, ejecutivos
y directivos. Creemos que la importante lista de notables
expertos en la materia que hemos puesto a disposición
anteriormente, les ha de ser de utilidad a todos aquellos
que están interesados en tener una extendida, provechosa
y exitosa carrera laboral.
De todas maneras debemos alertar a todos aquellos jóvenes
y brillantes profesionales que las “organizaciones”
no tienen la fortaleza monolítica con que eran percibidas
hace muchos años atrás. La mayor parte de las
500 empresas principales que constaban en Fortune hace tan
sólo unos 40 años atrás ya no existen
dentro de dicha categoría y además una importante
mayoría dentro de éstas ha dejado de existir.
La concentración financiera ha hecho “descartable”
a muchas organizaciones que han tenido una vieja y exitosa
existencia. Así como los productos ganan en su frecuencia
de introducción, son además más variados,
también se caracterizan por ser terminales mucho antes
de lo que eran antes, lo que ayuda a precipitar a la organización
hacia su fase Terminal.
Esto hace necesario que los profesionales y ejecutivos jóvenes
tengan en cuenta que solamente invirtiendo continuamente en
ellos mismos puedan tener cierta seguridad para protegerse
respecto del momento en que “las organizaciones ya han
encontrado quienes los han de reemplazar”. En el libro
del Dr. Donald Cole y Eric Gaynor Butterfield (“Suicidio
Profesional o Asesinato Organizacional”; ya citado)
se han incluido una serie de recomendaciones y sugerencias
– bajo el nombre de antídoto – que pueden
asistir a los ejecutivos, profesionales y gerentes que operan
dentro del mundo corporativo y organizacional a tener una
exitosa y continuada carrera laboral, y en el caso de que
esta se vea interrumpida, se incluyen aspectos que de seguirse,
esa interrupción no ha de resultar en serias consecuencias
disfuncionales para las personas.
Nos vemos mañana bien temprano; allí hemos
de explorar cuáles son los “aprendizajes”
que los ejecutivos, profesionales y gerentes deben tener en
cuenta y que es lo que ellos pueden hacer para desarrollarlos.
Que terminen muy bien este día y lo empiecen aún
mejor el día de mañana.
Muchas gracias por compartir.
Eric Gaynor Butterfield – Presidente
The Organization Development Institute International –
Latinamerica
(also Board member of The Organization Development Institute
– Worldwide)
www.theodinstitute.org
|