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Cambio y Desarrollo Organizacional:
¿Por qué algunos ejecutivos y profesionales
dejan de trabajar en sus empresas?
(Abstract de Presentación de Eric Gaynor Butterfield:
Competencias necesarias en Consultoría; Taller de D.
O. – Buenos Aires, 2003). www.theodinstitute.org
Nadie duda de la presencia del Cambio, pocos de ellos hacen
algo ante el Cambio, y muchos se quejan “de lo que les
ha pasado” una vez que sienten personalmente una serie
de consecuencias distintas que no anticipaban y no estaban
previstas.
Resulta incluso paradójico que muchos académicos,
investigadores, profesionales y diplomados en distintas disciplinas,
artes y ciencias, que están vinculados con el dominio
de los conocimientos, sean de alguna manera víctimas
de algunos Cambios.
Una visión global de una comunidad debe incluir a
las distintas unidades de análisis, es decir: las personas,
los grupos, las organizaciones y la comunidad de que se trate.
Para ello se acude a las distintas ciencias, artes y disciplinas
que han preferido especializarse en alguna unidad de análisis
en particular. Sin embargo, el Cambio – y su variable
implícita el “Tiempo” – con su distintiva
tasa de modificación según se trate de un cambio
Tradicional, Transicional o Transformacional (ver Eric Gaynor Butterfield:
“Jornadas de Desarrollo Organizacional”, año
1999, Buenos Aires) no siempre ha encontrado una respuesta
apropiada dentro de las distintas ciencias y disciplinas.
El “mundo de las empresas” tuvo un fuerte empuje
hace solamente un par de siglos atrás cuando los requerimientos
por estandarizar las producciones individuales de las personas
realizadas desde sus hogares se trasladó a sitios cerrados
donde las personas que trabajaban en ellas estaban amurallados
durante la jornada de trabajo y además eran vigilados
por “otros”. Las producciones originales pertenecientes
al sector secundario (industrial) se han visto extendidas
en primer término hacia lo comercial y más adelante
hacia los servicios y esta expansión comenzó
a requerir personas especializadas en nuevos conocimientos,
destrezas y habilidades. La Universidad apareció como
el mejor arreglo institucional para satisfacer estas nuevas
exigencias.
Las empresas y organizaciones en general comenzaron a privilegiar
la contratación de profesionales diplomados en las
Universidades para desarrollar los procesos de gerenciamiento.
“Alguien” dentro de la empresa tenía que
tener la mejor capacidad respecto de decir como se deben hacer
las cosas, o mejor dicho decidir como deben ser hechas, y
en forma incuestionable el Profesional graduado Universitario
aparecía como el mejor perfilado para esta función.
Los cambios en el contexto de las organizaciones (Tom Burns
en “Industry in a New Age”, New Society, 1963;
James Thompson en “Organizations in Action”, Mc-Graw
Hill, 1967; Paul Lawrence & Jay Lorsch en “Organizations
& Environment”, Harvard, 1967 y Charles Perrow en
“Organizacional análisis: A sociological view”,
Brooks / Cole, 1970, entre otros) tenían que ser absorbidos
o amortiguados de alguna manera, si es que la organización
tenía interés genuino en sobrevivir. Cada vez
se encontraba mayor evidencia de que las organizaciones se
sostenían en el tiempo en base a su capacidad de alinearse
con el contexto. El contexto impactaba sobre la organización,
esta privilegia el desarrollo de una estrategia la cual a
su vez debe hacer uso de tácticas, procedimientos y
procesos cada vez mas estandarizados y alineados con personas
“no siempre estandarizadas” ni alineadas. Aparecen
entonces las importantes contribuciones de las “Ciencias
del Comportamiento” y representan un cuerpo sumamente
rico para comprender el fenómeno por el cual interactúan
– eficientemente o no - las personas dentro de las organizaciones.
Se crean nuevos arreglos organizacionales como la organización
matricial de Robert Blake & Jane Mouton (The Managerial
Grid III”, Gulf Publishing, 1985), la organización
basada en “Equipos de Trabajo”, y las organizaciones
centradas en los Procesos que han privilegiado la re-ingeniería,
a loi que se suman las propuestas como resultado de las enormes
contribuciones de las “Ciencias del Comportamiento”
que son resumidas en el artículo de Eric Gaynor Butterfield
publicado en Gestiópolis (www.gestiopolis.com) bajo
el título de: “Integrando Comportamiento Organizacional
con Desarrollo Organizacional. Un esfuerzo por integrar QUE
ES (Comportamiento Organizacional) lo que debemos Hacer con
COMO Hacerlo (Desarrollo Organizacional)”.
En dicho artículo se hace mención a más
de 50 concepciones teóricas (“Best Theories”)
y a otras tantas opciones de “Best Practices”
mejoran las oportunidades de alcanzar una mayor performance
organizacional. Y la nueva y poderosa tecnología informática
como la comunicacional sustentada desde una posición
“sin límites” virtuales y satisfaciendo
a pleno “lo real”, muestra que la toma de decisiones
dentro de las organizaciones “puede ser prevista por
“otros”. Lo que, conceptualmente, no difiere substancialmente
de lo que sucedía bajo el enfoque de Frederick Taylor
(1917).
Y ya se está cerca de aplicar un golpe demoledor a
la generosa y continua necesidad de profesionales graduados
y diplomados puesto que la “discrecionalidad”
que ellos aportaban a las empresas, era de aquí en
más llevada a cabo por el uso de aplicación
del sistema binario en la Tecnología Informática.
James March y Herbert Simon (“Organizaciones”,
N. Y. – Wiley & Sons, 1958) en su monumental trabajo
previeron este desarrollo en el Tiempo y cuyos consecuencias
medidas en el Cambio, tuvieron fuertes consecuencias en las
personas, los grupos y las organizaciones. Estas últimas
se re-acomodaron bajo el esquema de supervivencia del más
fuerte (Herbert Spencer: “First Principles”, N.
Y. Appleton, 1888) que algunos incluso aún confunden
y asimilan a la teoría evolucionista de Charles Darwin:
“On the origin of species”, Cambridge, Mass- Harvard
University Press – 1859.
Las recientes implementaciones de Tecnologías y aplicaciones
empresariales (ERP`s), metodologías (BSC) como así
mismo distintas técnicas y herramientas (Tablero de
Control) y software transversales (CRM y SCM) todas ellas
“con su propio criterio decisorio incorporado”,
se encargaron de hacer el resto de trabajo.
Los ejecutivos, profesionales y directivos en las corporaciones
se ven expulsados o auto-expulsados. Este dilema entre “quién”
realmente adopta la decisión de desvincularse, es decir
si es iniciada por la organización o por el propio
individuo – ha sido tratado magistralmente por el Dr.
Donald W. Cole – Presidente de The Organization Development
Institute (“Professional Suicide or Organizacional Murder”,
Mc-Graw Hill, 1981). Eric Gaynor Butterfield como co-autor
con el Dr. Donald Cole, editan una versión más
reciente titulada : “Suicidio Profesional o Asesinato
Organizacional”, Ed. The O. D. Institute International,
2003). Más recientemente Eric Gaynor Butterfield realiza algunas
contribuciones adicionales sobre este interesante dilema por
el cual los “profesionales, ejecutivos y directivos
dejan de “pertenecer” a una organización”
en un nuevo libro editado el año 2005: “Desarrollo
Ejecutivo y Desarrollo Organizacional”, Ed. The O. D.
Institute International, Latinamerica.
Esta corta y resumida revisión histórica sugiere
que el Cambio de las Organizaciones NO puede ser visualizado
como lo era hasta hace menos de 10 años. Se hace indispensable
conocer:
1. Los marcos conceptuales sobre Comportamiento Organizacional,
ya que así como las personas se “comportan”,
también lo hacen las organizaciones (ver artículo
mencionado con más de 50 “Best Theories”);
2. Las más de 50 “Best Practices” que se
han estado aplicando en los últimos cuarenta años
a esta parte, junto con el motivo de ello (ver artículo
mencionado con más de 50 “Best Practices”);
3. El cuerpo de conocimientos que se conoce como “Behavioral
Sciences” además de sus aplicaciones dentro del
mundo organizacional (el lector puede acudir a : The Organization
Development Institute – Worldwide o a The Organization
Development Institute International – Latinamerica).
Las organizaciones que ignoren estos tres puntos pueden llegar
a ser exitosas – ocasionalmente. Lo que nunca han de
saber, es el motivo por el cuál en un momento determinado
han sido exitosas y porqué en otro momento dejaron
de serlo terminando siendo borradas del mapa.
Finalmente – y en base a los tres puntos arriba mencionados
- debemos destacar la necesidad de desarrollar la profesión
de especialista en Cambio y Desarrollo Organizacional que
va mucho más allá que la de un Profesional-Consultor.
Edgar Schein (“Consultoría de Procesos”
– Addison-Wesley, 1968) hizo hincapié en este
aspecto lo que posiciona al Profesional en Cambio y Desarrollo
Organizacional desde un nuevo sitio donde observa, diagnostica,
e interviene desde una mayor, mejor y más amplia perspectiva
que a la que nos tienen acostumbrados los consultores tradicionales.
Eric Gaynor Butterfield – RODC –Presidente
The Organization Development Institute International, Latinamerica
(also Board member of The Organization Development Institute)
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