The Organization Development Institute International, Latinamerica
Presidente: Eric Gaynor Butterfield
www.theodinstitute.org
DESARROLLO
ORGANIZACIONAL – Consideraciones a tener en cuenta para el Cambio
Organizacional
Durante la mayor parte de la existencia
del ser humano la producción y obtención de recursos ha sido a nivel
individual o grupal, y mayormente fue realizada muy cerca de su
familia y vivienda. Recién en los últimos pares de siglos se
desplaza el “trabajador” hacia una empresa u organización para
alcanzar la producción de un bien o servicio que a su vez, es
comercializada en forma institucional.
Cuando comienza este
tipo de producción de bienes y servicios el énfasis principal está
puesto en la creación y desarrollo del producto, y, una vez puesto
en acción este mecanismo, la empresa gozaba de estabilidad y
crecimiento. El crecimiento de las empresas era tomado como algo
natural ya que, a medida que la población aumentaba, aumentaban
naturalmente los Clientes, y como el Cliente “marginal / adicional”
realizaba una contribución sin igual a “los Clientes anteriores”, la
empresa gozaba de una situación económica y financiera que le
permitía vislumbrar y disfrutar el horizonte a su alcance.
Este “empuje” desde la
producción hacia el mercado se ve trastocado radicalmente durante el
siglo XX y muy especialmente cuando las empresas comienzan a estar a
merced de los “negocios financieros”. Empezamos a tener mucha
evidencia donde se muestra que el progreso de la empresa ya no es
resultado únicamente de la “calidad” del producto sino de una serie
de factores que, desafortunadamente, en muchas ocasiones está fuera
del alcance del empresario y emprendedor.
Muchos empresarios se
acercaron a mí preguntándome como es que “ahora les iba mal en el
negocio” si ellos con ese mismo negocio habían hecho buen dinero
hasta ese momento e incluso “su familia había tenido un buen pasar”.
En una conferencia sobre este tema (Eric Gaynor Butterfield, 1989 : “Cuándo el
negocio crece y se agranda, ya NO es el mismo negocio”) he alertado
a los empresarios y emprendedores, como así también a los
“profesionales” que trabajaban en organizaciones, que el mundo que
ellos confrontarían en muy pocos años – y especialmente para su
vejez – no tendría ningún parecido con “su mundo actual”. Y he
compartido con ellos que, si ellos no hacían algo ahora, ese “mundo
del futuro” para cada uno de ellos no sería de ninguna manera mejor
que el actual.
Algunas de dichas
consideraciones fueran seguidas con atención por directivos y
empresarios, y como resultado de la solicitud de éstos, he redactado
un compendio de ideas a tener en cuenta que luego, algunas de ellas
fueron publicadas en la Revista del IAEF, Año XIII, Nº 138, del mes
de agosto de 1997, las que son descriptas más abajo.
Desarrollo
Organizacional y Cambio Organizacional : Consideraciones a tener en
cuenta
El estado del arte de
las llamadas Ciencias del Comportamiento que cubren los marcos
teóricos de organizaciones sobre los cuales los “practitioners”
(consultores y directivos de empresas) desarrollan – y luego
instalan – las “Best Practices” en las empresas, sugiere que el
impacto del contexto tiene una influencia decisiva sobre la
efectividad y eficiencia organizacional (EEO).
Los empresarios y CEO´s
de empresas, es decir aquellos que tienen la responsabilidad de
“crear, “insertar”, “estabilizar”, “desarrollar”, “recrear” y
continuar de ésta manera el ciclo de crecimiento organizacional, se
encuentran confundidos ya que el estado del arte de dichas
disciplinas, - de los cuales ellos están alejados, entre otros
aspectos por las funciones más arriba detalladas –conllevan
“Recomendaciones y Sugerencias” de los practitioners que son de
variada índole y naturaleza.
¿Qué puede hacer
entonces el empresario / directivo de empresa para decidir qué
consejo, recomendación o sugerencia adoptar para modificar su
empresa y llevarla a un nivel de mayor EEO ? Por lo general estamos
acostumbrados a discriminar de acuerdo con el “contenido” de la
materia en la cual se especializa el practitioner, Es decir, el
empresario opta finalmente, en alguna medida por la carrera
profesional del pratitioner con lo cual, la selección del
profesional lleva implícita una selección de contenido por parte del
empresario o CEO. Es obvio que la selección del profesional a su vez
dispara la “selección de la solución” empresarial ... y con todo lo
que esto implica.
Esto significa que el
empresario al seleccionar un practitioner en realidad lo que ha
seleccionado es el “contenido” del conocimiento de éste. Estos
contenidos por lo general se encuentran dentro del campo de acción
de las “ciencias blandas” es decir : administración, economía,
abogacía, psicología, psiquiatría, psicología social o clínica. Al
seleccionar el contenido lo que tanto el empresario como el CEO
están adoptando implícitamente como cambio en sus empresas, es un
estado del arte de ésa disciplina en particular, a la que algunos,
en forma vanidosa, se atreven a llamar ciencia.
Dentro de nuestro
pensamiento asociamos el concepto de ciencia con un cuerpo de
conocimientos que permite tanto predecir como explicar fenómenos. Es
obvio, que las ciencias “duras” han rendido mejor su examen a éstas
alturas, ya que muchas de las hipótesis de las ciencias duras han
demostrado tanto su capacidad explicativa como capacidad predictiva
(v. Gr. : nadie duda hoy día que dejando libre la manzana que
tenemos en una mano levantada, al abrir la misma, la manzana ha de
caer; Newton). En contraste, contamos con muy pocas hipótesis que
han sido validadas en las ciencias blandas lo que aumenta el pesar
de los empresarios – y sus fatalidades – al estar en las manos de
los practitioners que pregonizan las Best Practices(re-ingeniería,
calidad total, por mencionar las que están / estaban de moda) y las
aplican indiscriminadamente.
En un trabajo separado
(Eric Gaynor Butterfield, Cornell University, 1975 : “¿Se puede ser un buen
Consultor si se desconocen las Teorías Organizacionales?”) hemos
señalado que tanto los empresarios como los CEO pagan un precio muy
caro (no sólo desde el punto de vista del costo de los servicios
profesionales sino por las consecuencias negativas para la empresa
resultantes de la aplicación de dichos consejos)cuando siguen las
prácticas fuera de un marco conceptual. Parafraseando a Kut Lewin
(1947) : “No hay mejor práctica que una buena teoría”. Vamos ahora
un ejemplo práctico de lo expresado en éste párrafo.
Fenómeno observado :
“Cuando una materia se deteriora, aparecen en la misma grandes
cantidades de microorganismos”. La explicación natural – e inicial –
de un practitioner sería : “Los microorganismos aparecen como
resultado del proceso de deterioro”. Sin embargo, la explicación
actual basada en el estado del arte sugiere una explicación
exactamente opuesta : “Los microorganismos son más bien la causa y
no el resultado del proceso de deterioro”.
Se sugiere aquí que el
riesgo que corre el empresario es alto al centrarse en la variable
contenido pues esto lleva implícita cambios concretos en la empresa
que pueden no estar sustentados por el estado del arte de las
ciencias del comportamiento. Y lo que es peor, el empresario ya las
ha puesto en práctica, ha realizado esfuerzos financieros que
impactan sobre su caja, y en el caso de que los resultados no sean
satisfactorios(algunas estadísticas señalan que las dos best
Practices arriba mencionadas no han sido exitosas en más del 50 % de
los casos) retomar el camino le implica un recorrido más largo ya
que no se encuentra en la misma posición de partida que al comenzar
con la instalación de la supuesta “mejor best practice”. Ahora ha
retrocedido ya que tanto la cultura organizacional como los grupos y
los individuos dentro de su empresa están predispuesto
defensivamente hacia las nuevas propuestas de cambio (más aún, están
en condiciones de demostrar al empresario / CEO que el cambio no se
ha producido, y por lo tanto no es positivo, ni conveniente, ni
eficiente; y para ello muestran las evidencias concretas del fallido
intento en su propia empresa).
Estas “visiones”
dispares son en alguna medida consecuencia de los distintos
contenidos u orientaciones diferenciales del enfoque centrado
únicamente en “la profesión” con sus respectivas consecuencias
negativas para la empresa. Para ejemplificar ésta situación
incluimos el siguiente texto extraído de la “Enciclopedia de la
ignorancia” de Duncan and Weston-Smith.
“¿ Por qué se fracturó
la pierna ? preguntó alguien.
- Porque tropecé y caí
golpeándome contra el cordón de la vereda, respondió el accidentado.
- Porque presentaba algunos síntomas de descalcificación y no pudo
soportar el golpe – respondió el médico.
- Porque un golpe lateral con un borde filoso en un hueso largo
supera el índice de fluencia del material – respondió el ingeniero.
- Porque poseía un deseo reprimido de descansar y que le presten
atención – respondió el psicólogo.
Porque el muy zonzo no
se fija por donde camina .- respondió su esposa.
¿ Qué puede hacer el
empresario o el CEO de una organización para solucionar este
problema, originado en gran medida por la orientación / selección
basada en contenidos ? ¿ En qué otros aspectos deben centrar su
interés ?
De hecho, algo que no
puede hacer es dejar su posición y estudiar los contenidos de las
distintas profesiones para realizar el mismo la selección más
efectiva, ya que afectaría negativamente su empresa y también su
desarrollo y carrera personal.
Nuestra experiencia nos
ha demostrado que previa a la selección de “Practitioners” con su
carga asociada de contenido, es conveniente que los empresarios como
los CEO se orienten a identificar cuál es la unidad de análisis en
que debe centrar su atención. Las cuatro unidades de análisis
principales son : el individuo, los grupos, las organizaciones y la
comunidad. De estas cuatro el empresario debe ser un maestro en las
tres primeras, ya que son aquellas sobre las cuales tiene un manejo
e influencia significativo.
A continuación de esta
primera discriminación los empresarios / CEO han de estar en
condiciones de realizar un análisis de contenido, verificando sobre
qué unidad de análisis (udea) aplica ése contenido particular, en
qué medida los hallazgos de esas distintas disciplinas son
consistentes entre sí, aplicables a su empresa, y redituables . ¿Qué
es lo que queremos decir con esto? Pues que lo que es cierto, desde
el punto de vista del estado del arte de las ciencias del
comportamiento para una udea puede no serlo para otra. Veamos un
ejemplo. A nivel de individuo (primer nivel de análisis) emitir
dinero es una acción fraudulenta que es penada criminalmente. A
nivel de país, nación, o comunidad (cuarto nivel de análisis), la
emisión de dinero sin respaldo alguno (incluso contraviniendo las
propias regulaciones emanadas por el mismo país, nación o comunidad)
no tiene efectos o consecuencias negativas para los emisores
(gobernantes o directivos del órgano emisor) del dinero sin
respaldo. Aún más, paradójicamente, las consecuencias negativas
pueden serlo para aquellos que no lo han emitido ...
Otro ejemplo en el
campo del contenido de “la psicología” es aquél relacionado con
cambio y desarrollo organizacional. Los practitioners dentro de este
cuerpo de conocimientos (psicólogos, psiquiatras organizacionales,
psicólogos clínicos) focalizan muchas veces sus esfuerzos de cambio
y mejoramiento basados en el individuo como udea. El estado del arte
de las ciencias del comportamiento han encontrado suficiente
evidencia empírica que es más fácil, y rápido, y efectivo modificar
conductas individuales cuando estos participan en grupos (que es la
segunda unidad de análisis).
Existen ejemplos más
dramáticos aún cuando los practitioners se exceden y llegan a
desconocer el estado del arte de la disciplina de Desarrollo
Organizacional, hecho éste que produce efectos y consecuencias
disfuncionales sobre el empresario o CEO. Y los casos son variados y
frecuentes. Como prueba de cómo se ignora el estado del arte sólo
basta acudir al diario de nuestra elección donde encontraremos que
en la columna que hace referencia al Tiempo se señala que “El sol
sale a las ...” Copérnico ha demostrado que no es el sol el que sale
sino que es la Tierra la que sale”. La explicación inicial de que
“El sol gira alrededor de la Tierra” ha sido reemplazada por el
estado del arte (trabajos de Galileo y de Copérnico de hace más de
400 años) donde se demuestra que efectivamente es al revés, es decir
: “Es la Tierra la que gira alrededor del sol”. A pesar de estas
evidencias irrefutables seguimos 400 años después pregonando
“evidencias” falsas que contratan con el estado del arte (... quizás
en un intento de evitar que hoy día nos apliquen las crueldades
cometidas en aquel tiempo contra Galileo y Copérnico).
Resumiendo, lo más
desafortunado, es que en aquellos casos donde los practitioners no
utilizan adecuada y correctamente el estado del arte de las ciencias
del comportamiento, aplican las Best Practices sin la evidencia
empírica requerida y “navegan” por las unidades de análisis en forma
indiscriminada, son las empresas y organizaciones que resultan
perjudicadas como resultado de estas intervenciones ineficaces. |