The Organization Development Institute International, Latinamerica
Presidente: Eric Gaynor Butterfield
www.theodinstitute.org
DESARROLLO
ORGANIZACIONAL : ¿ A quién le hacemos caso ?
Como resultado de mis múltiples
intervenciones de consultoría tanto los empresarios, como los
ejecutivos, directivos y profesionales, - luego de entrar “en
confianza” acostumbraban algunos de ellos, los más curiosos -,
preguntarme porqué existía tanta diferencia en cuanto a las
opiniones de consultores, profesores, académicos y profesionales que
desde “fuera” de la empresa, ofrecían servicios “de mejora de
efectividad y eficiencia”.
Durante los años 1989 y 1990 (Eric Gaynor Butterfield, 1990) he desarrollado diversas presentaciones en empresas y
charlas y conferencias a ejecutivos y profesionales de empresa.
Algunas de estas inquietudes han llegado a oídos de dirigentes del
área de Sistemas – Tecnología Informática quienes me solicitaron
redactar una síntesis introductoria sobre ésta temática.
Este resumen fue editado en la
revista de la Asociación Argentina de Dirigentes de Sistemas, -
Information Technology -, en el Nº 92 del mes de mayo 1996. El mismo
se incluye a continuación.
Organizaciones ¿ Quo vadis ?
El conocimiento relacionado al
desarrollo de las organizaciones está concentrado principalmente en
los empresarios, directivos de empresas, consultores, académicos e
investigadores, que ofrecen respuestas múltiples, y a veces, hasta
contadictorias. Los consultores de empresas recomiendan “Best
Practices” mientras que por otro lado los académicos e
investigadores privilegian las “Best Theories”.
Existe suficiente evidencia empírica
donde se demuestra que la contratación de servicios de consultoría
está mas bien basada en la capacidad de “venta” del consultor, que
en su capacidad profesional para la efectiva prestación del
servicio. En este sentido es muy poco lo que tanto consultores como
académicos e investigadores hemos realizado para mejorar esta
situación y se han mostrado pocos adelantos respecto a integrar el
“estado del arte de las mejores teorías” con las “mejores prácticas”
organizacionales. Para mayor información sobre este tema ver : Eric Gaynor Butterfield , 1972 “¿Porqué los consultores no cuentan con un marco
conceptual ... y quién paga los costos de esto ?”
En este artículo se intenta echar
algo de luz a este dilema discriminando los hallazgos y
contribuciones de los consultores respecto de los aportes realizados
por los académicos, dando énfasis en la filosofía organizacional,
como una dimensión distintiva del de la ciencia. La necesidad de
asombrarnos (en la concepción Aristotélica) y de crear – tan
necesaria en la vida empresarial – lleva implícita una “manía
interrogativa” que va mucho más allá que un conjunto de Best
Practices.
Diferencias entre los consultores y
los académicos / investigadores
La lista de Best Practices – Métodos
y técnicas de eficiencia organizacional sugeridas por los
consultores, superan el número de 40, considerando sólo las
prácticas recomendadas durante los últimos 15 años.
Por lo tanto podemos concluir que,
como mínimo, los consultores han propuesto a directivos y
empresarios (sólo durante los últimos 15 años), más de seis métodos
simultáneos “como soluciones únicas y siempre más eficientes que las
anteriores”. Si yo estuviera en el pellejo de esos mismos
empresarios y directivos debo confesar que yo también estaría
confundido.
Las prácticas recomendadas han sido
consideradas como “Best Practices” por sus promotores (consultores),
y han estado orientadas a Prescribir qué es lo que caracteriza a una
“empresa eficiente”.
A su vez, los académicos e
investigadores en comportamiento y desarrollo organizacional han
desarrollado un número similar de “Best Theories” en un período
abarcativo de unos 60 años. A diferencia de las Best Practices
sugeridas por los consultores y practicantes organizacionales (que
prescriben caminos únicos a seguir), las teorías de los académicos e
investigadores han estado principalmente orientados a describir
aquellos factores o características salientes de las organizaciones
eficientes.
El hecho que el diagnóstico haya
sido realizado casi siempre en forma unilateral por el consultor,
sustenta el modelo clásico (uni-dimensional) del propio consultor.
En nuestra opinión los Clientes se verían beneficiados con la
combinación de AMBOS enfoques. Los enfoques unidimensionales
(centrados alternativamente en el consultor o en el académico,
únicamente), han representado contribuciones significativas en el
pasado. Sin embargo, las organizaciones eficientes del futuro
requieren contribuciones que por lo menos contemplen un enfoque bi-dimensional.
Vigencia de la filosofía
Como resultado de las diferencias
sistemáticas entre los dos enfoques a que se hace mención en la
sección anterior, surge el nivel de conocimiento. El enfoque del
consultor se basa en el estado del arte “hasta de un MBA” por lo
general, mientras que el nivel de conocimiento del académico e
investigador va un poco más allá, hasta el nivel de doctorado o Ph.D.
La diferencia fundamental entre ambas radica en que mientras los
MBA´s registran (y por lo tanto utilizan) las best Practices como
verdades inequívocas, los Ph.D´s o doctorados las consideran como
buenos puntos de partida que sirven de base para demostrar (o no) la
validez científica de las hipótesis de trabajo implícitas en las
Best Practices. Es decir, éstos últimos tratan equívocamente todo lo
que han registrado – en una primera fase – como inequívoco. En el
esquema “A” se detallan varias diferencias sistemáticas entre los
dos enfoques, el cual se exhibe al final.
La importancia de este enfoque
distintivo es significativo. Siguiendo esta concepción, Sócrates
señalaba “ que una vida sin indagación no merece la pena de ser
vivida”. Es por ello que cuando los consultores privilegian la “
moda” de definir en los 90 la visión de la empresa (por ejemplo) y
por encima de otros factores o variables, nos preguntamos : ¿ Cómo
han hecho los grandes empresarios “del ayer” para desarrollar sus
imperios sin la ayuda de los consultores que le “definan la visión
de su empresa” ?
La ciencia acompañada por su hija
adoptiva (Best Practices) fragmenta la realidad para estudiar mejor
cada uno de sus aspectos en su deseo de encontrar soluciones a
problemas concretos. Por otro lado la visión filosófica busca una y
otra vez no perder de vista las interrelaciones del conjunto en su
totalidad.
Los consultores de hoy día destacan
la “imperiosa necesidad” que tienen los empresarios y altos
directivos de definir la visión de su empresa. Vamos a acompañarlo
en el esfuerzo de conceptualizar esta puntual Best Practice dentro
de la filosofía organizacional. Las preguntamos que nos hacemos – y
que también se lo formulan inteligentemente los empresarios y
directivos de empresas -, en su afán (y necesidad) de mejorar la
eficiencia y eficacia organizacional yendo más allá de una Best
Practice que pueda estar “de moda”. Y preguntas tales como : ¿Hacia
donde queremos dirigir nuestra organización ? ¿ Qué alcance de
desarrollo definimos para nuestros productos y servicios ? ¿ Cómo
afectan ambas la calidad de vida de los participantes
organizacionales, tanto internos como externos ? El hecho de
formularnos éstas preguntas, y de relacionar unas con otras, es
filosofía organizacional.
Filosofía organizacional es el
planteo permanente de preguntas radicales, de concepciones
paradójicas y es una interpretación multi-variable de los fenómenos
empresariales. En realidad dichas preguntas no se diferencian mucho
de las que nos formulan los niños antes de ser domesticados en los
Colegios (Oscar Wilde : “Interrumpí mi educación al comenzar mis
estudios formales”) o a las preguntas que puedan formularnos
“personas no sobrias” a eso de las 6 de la madrugada. Ambas se
alejan de la “moda (Best Practice puntual) y aunque es cierto que se
contradicen en las respuestas, se reafirman una y otra vez en las
preguntas.
Esquema “A”
Diferencias sistemáticas entre los
dos enfoques
Enfoque “de consultoría” Enfoque “académico”
Orientación Prescriptiva Descriptiva
Producto Best Practices Best
Theories
Alcance Corto Plazo Largo Plazo
Determinismo Inequívoco Equívoco
Conocimiento MBA Ph.D. |