EL EQUIPO GANADOR DE LA INNOVACIÓN
(Un enfoque didáctico)
Separata para Participantes del Taller
“Innovación Empresarial” de Carlos Peña Rodríguez (Socio Principal de Gerencia Creativa
Ltda. - cfprcfpr@yahoo.com)
y Eric Gaynor Butterfield (The O. D. Institute International,
Latinamerica- www.theodinstitute.org)
Muchas
de las personas que son propietarias de empresas, empresarios,
y ejecutivos de organizaciones encuentran que los Cursos, Talleres
y Seminarios de Innovación y Creatividad son “mas bien teóricos”,
o lo que es lo mismo: “pocos prácticos”. Estas personas que están
al frente de sus organizaciones tienen que alcanzar resultados
ya que no son subsidiados.
Existe
por un lado la “ciencia pura” que se desarrolla habitualmente
dentro del ámbito académico y de investigación y no siempre –
dentro de las distintas culturas latinoamericanas – la misma es
integrada con la “ciencia aplicada”. Otras comunidades, especialmente
las más desarrolladas son muy efectivas en cuanto a integrar eficientemente
la “teoría con la práctica”, como es el caso de los Estados Unidos
de Norteamérica, Japón y Alemania entre otros.
Hemos
aprendido que las personas “prácticas” – como lo son los empresarios
– usualmente se sienten cómodas familiarizándose con nuevas formas
de hacer las cosas a través de ejemplos y vivencias, en lugar
de escuchar disertaciones y charlas de terceros. Por lo tanto
vamos a relacionar lo que viven aquellos que tienen la necesidad
imperiosa de Innovar, con algo con lo que todos estamos muy expuestos
casi todos los días en nuestras vidas: el fútbol como deporte.
Es
bien aceptado el hecho de que en la naturaleza y mas precisamente
en el ecosistema cada especie tiene un rol bien definido con características
importantes para el desarrollo y permanencia de cierta actividad.
En la naturaleza humana existe también este reparto y división
de roles, lo que la teoría social evolucionista ha denominado
como los procesos de “diferenciación”. Existen siempre personas
que tienen ciertas habilidades, conocimientos y competencias que
les permite desenvolverse con mayor comodidad en Ciencias Exactas,
mientras que otras tienden a descollar en las Ciencias Sociales
y finalmente otros en las Artes. Desde el punto de vista Profesional
dichas personas, según su orientación vocacional, sus necesidades,
intereses y preferencias se inclinarán hacia el estudio de diferentes
carreras: Ingenieros, Abogados, Contadores, Psicólogos, Pedagogos,
Médicos, Diseñadores, Actores, Músicos, Técnicos etc.
¿Donde
se encuentran todos estos profesionales, técnicos, supervisores,
y trabajadores en general? Todos estos trabajadores de variadas
profesiones y oficios y muy entendidos en sus respectivas áreas
de conocimiento, se encontrarán trabajando unidos y en pos de
alcanzar un objetivo común en las organizaciones y empresas.
Dada
sus particulares características, los distintos empleados y trabajadores
tendrán mayores fortalezas en determinadas áreas, es decir, en
“sus áreas”, es allí donde serán mucho más efectivos y eficientes
ya que su “formación profesional” les permitirá “desde su trinchera”,
realizar un aporte más significativo para la organización. Es
decir, se comienza a conjugar las competencias personales con
el rol que han de desempeñar.
Relaciones
entre lo que sucede dentro de una “Empresa” con el funcionamiento
de un equipo de Fútbol
Un
ejercicio quizás muy didáctico para entender “el ambiente empresarial”,
es tomar como ejemplo un equipo de fútbol donde existen diferentes
puestos en su organización en la cancha. Si nos remontamos a
una generación atrás vemos que existían muchas cosas en común
entre “la empresa y el equipo de fútbol”.
Los
equipos estaban conformados de manera estática y muy estructurada.
Tanto la “U” como el Colo-Colo, River Plate y Boca Juniors contaban
con un plantel que repetía su formación domingo tras domingo.
El arquero titular podía desempeñarse en ese puesto por muchos
años, y lo mismo sucedía con los defensores, los jugadores del
medio campo y los delanteros, quienes se repetían en sus puestos,
partido tras partido. Muchas “delanteras” repetían a sus cinco
jugadores dentro de la misma formación año tras año, y tal es
así que muchos recuerdan los nombres de todos esos delanteros
con sus diferentes puestos (roles) que se repetían en el tiempo.
¿Qué es lo que sucedía en las empresas y organizaciones en aquél
entonces? También se repetían los roles y puestos por muchos años.
Las personas se afirmaban en la empresa – y en sus puestos - como
resultado del simple transcurso del tiempo; esto recibía el nombre
de seniority. Y los nuevos jóvenes ingresantes sabían que tenían
que pagar un “derecho de piso”, hecho que también se presentaba
en las empresas.
¿Que
es lo que sucede hoy día en el fútbol? Los más antiguos ya no
gozan de seniority ni tampoco de los mejores pagos. Son los jugadores
más jóvenes los que comienzan a tener mayor peso en la formación
de los equipos y también tienden a ser mejor remunerados que los
más “antiguos”. En las empresas también sucede algo parecido;
las personas más jóvenes están reemplazando cada vez de manera
más temprana al personal más antiguo. Incluso el personal superior
ya no llega a jubilarse dentro de la empresa donde ha desempeñado
la mayor parte de su carrera laboral. A los 45 o 50 años son expulsados
o se auto-expulsan (ver el libro: “Suicidio Profesional o Asesinato
Organizacional” – 2003).
Este
fenómeno es explicado en la “teoría” a través de las importantes
contribuciones de Burns & Stalker (1961) y de Eric Trist (1958).
Esto autores muestran como la organización mecanicista- independientemente
de que se trate de una empresa o de un equipo de fútbol – necesitan
movilizarse más orgánicamente operando con más flexibilidad como
medio de adaptarse a las nuevas y cambiantes situaciones del contexto.
Ya
no se trate de organizarme de una única y mejor manera de acuerdo
a lo que yo tengo en “mi cabeza” (en la empresa o dentro del equipo
de fútbol) sino que más bien tengo que tener en cuenta al contexto
y “al otro” (el contendor, el Cliente, los proveedores, entre
otros).
Los
distintos participantes organizacionales dentro de las empresas
hace una generación atrás repetían sus actividades dentro de sus
roles y ello se sostenía en el tiempo, al igual que los jugadores.
Mucha gente se pregunta hoy día dentro del mundo empresarial en
Latinoamérica respecto de la necesidad de “flexibilizar” o no
la relación laboral. En realidad la pregunta que debemos formularnos
es ¿Qué es lo que podemos hacer en Latinoamérica cuando otras
empresas en otros países más competitivos ya han flexibilizado
su relación laboral y acuerdos de trabajo? ¿Podemos continuar
siendo rígidos e inflexibles? ¿Podemos mantener a nuestra empresa
con el mismo organigrama de hace unos 30 años cuando se operaba
dentro de contexto estables?
Veamos
que es lo que han hecho los equipos de fútbol que son exitosos.
En primer término son una minoría los jugadores que son considerados
como “titulares”. Los jugadores son contratados y “adquiridos”
por equipos de fútbol que compiten duramente entre ellos, incluso
dentro de su propio escenario local. Las empresas hacen algo parecido
a través de “head-hunters”. Lee Iacocca deja Ford Motor Company
para trabajar en Chrysler Corporation, y algo parecido hacen los
jugadores de fútbol. Y lo importante es observar como las recompensas
– y también los castigos – cada vez están más fuertemente relacionados
con la teoría del condicionamiento de Skinner: las recompensas
son casi “inmediatas” y a corto plazo. Y los castigos también
lo son; la mayor parte de los Directores Técnicos de fútbol no
tienen ninguna duda de excluir a algún jugador incluso durante
el transcurso de un partido si es que no está satisfecho con su
producción. En los países más desarrollados los empresarios trabajan
dentro de un contexto donde pueden seguir un esquema similar dentro
de lo que se conoce como marco de flexibilidad laboral, algo que
no está presente dentro del mundo empresarial en muchos países
latinoamericanos. En la Argentina un empleado que dormía en el
trabajo tuvo que ser indemnizado por la empresa, y también una
empresa ha tenido que indemnizar a una persona que trabajaba bajo
efectos del alcohol; más aún, el fallo judicial en este último
caso señaló que era tarea del empresario darle asistencia a través
de un profesional al empleado que le gustaba alcoholizarse en
el trabajo. Un número muy importante de empresarios argentinos
han manifestado que uno de los principales motivos de su falta
de eficiencia y competitividad tiene que ver con la rigidez de
las regulaciones en materia laboral. Y en un seminario desarrollado
a fines del año 2005 la mayoría de los empresarios destacó que
la salida de dinero, la consiguiente reducción de Clientes y los
altos costos laborales e impositivos los obligó a reducirse en
tamaño y personal. Pero lo más dramático resultó por el hecho
de que algunos pocos empresarios que manifestaron tener oportunidades
de crecimiento prefirieron optar por no ampliarse ya que “ampliar
su empresa no le producía mejores resultados” sino mas bien en
cambio tendrían mayores dolores de cabeza.
Hoy
día la Argentina y Chile exportan productos prácticamente dentro
del mismo orden en cuanto a su valor; unos 40 mil millones de
dólares anuales. Pero hay que tener en cuenta que la Argentina
cuenta con un número mayor de recursos naturales; un mercado interno
que es mayor lo que tendría que ayudarle en cuanto a la aplicación
de los principios y las ventajas de la economía de mercado; y
finalmente el valor agregado de los productos exportados por Chile
supera largamente al de los productos que exporta la Argentina.
Algunos dicen que tiene que ver con aspectos económicos mientras
que nosotros sugerimos que mas bien tiene que ver con aspectos
organizativos que se relacionan con como funcionan las empresas
en la Argentina a comparación de cómo lo hacen en Chile.
Ante
muchas de las dificultades que confronta el empresario Argentino,
y durante un Taller realizado hace unos dos años atrás, algunas
conclusiones giraban alrededor de la siguiente sugerencia. En
la Argentina no existe gerenciamiento. Cuando en los Estados Unidos
de Norteamérica se crean las “escuelas de negocios” como es el
caso de Harvard University se privilegia el gerenciamiento puesto
que “ningún barco puede llegar a buen puerto sin ser manejado
por un timonel”. Se sabe que una empresa argentina cuando cuenta
con una planta de mas de 10 personas, pasa a tener como número
“11”
a un delegado sindical cuya productividad “tiende a cero” (como
lo dirían los matemáticos”. Y todos sabemos a través de los excelentes
trabajos de Hawthorne” en la década de los años 30 del siglo pasado,
la importancia que tienen los grupos – por encima de los líderes
– en establecer las normas de productividad. Si “alguien” puede
producir cero quien produce “una única unidad” trabaja muchísimo
más; en realidad su producción – respecto del que no produce –
es infinitamente más grande. Y por supuesto quien produce solamente
dos unidades produce 100 por ciento más del que produjo una sola
unidad de modo que los estándares – tan bajos – hacen ineficiente
incluso a la mejor empresa u organización.
En
Chile existen reglas de juego claras dentro del mundo de las empresas
que son conocidas por los distintos participantes, algo que no
está muy explícito en la Argentina. La libertad es entendida muchas
veces en la Argentina como el derecho de “hacer sin límites”.
Existen experimentos muy interesantes que muestran la importancia
de contar con reglas de juego claras; en Chile una frase común
y muy aceptada dentro de la sociedad empresaria es “marcar la
cancha”. Incluso la Innovación está ligada con ciertos aspectos
que tienen que ver con la necesidad de cierto orden o establecimiento
de “parámetros”. Un número importante de empresarios pequeños
y medianos de la Argentina han manifestado que muchas de sus penurias
tienen que ver con la “multiplicidad de juicios laborales” que
han perdido y que han puesto a la empresa cerca de una situación
Terminal.
¿Pueden
ustedes imaginarse una situación donde un Director Técnico de
fútbol no pueda modificar la conformación de su equipo? ¿Piensan
ustedes que un Director Técnico puede acercar a su equipo al triunfo
cuando no puede manejar las consecuencias resultantes respecto
de si se entrenan o dejan de entrenar sus jugadores? ¿Creen ustedes
que un Director Técnico puede ser exitoso si no puede llegar a
cambiar la posición de sus jugadores? ¿Qué sucedería si en todos
los partidos el Director Técnico asumiera siempre – independientemente
del contendor que tenga por delante – el mismo esquema táctico
(4-2-4 o 4-3-3)? ¿Puede un Director Técnico llevar a su equipo
al triunfo si no puede sugerir el cambio de jugadores durante
un partido?
En
la Argentina tenemos un largo camino por recorrer si es que queremos
ser realmente competitivos y queremos generar trabajo genuino
donde el trabajo “de alguien” pueda ser pagado gustosamente por
otra persona, por el hecho de que ha agregado valor. En realidad
para lograrlo lo único que tiene que hacer la Argentina es lo
que hizo durante muchos años del siglo XIX y del siglo XX lo que
la ha llevado a ser uno de los 10 países más ricos del planeta.
Pero parece que a partir de cerca de mediados del siglo pasado
la Argentina ha empezado a hacer las cosas que imposibilitan no
solo llegar al éxito sino que la acercan cordialmente al fracaso.
El economista Rostow mostró que en los años 30 del siglo XIX la
Argentina disfrutaba de la misma riqueza económica que Australia,
Canadá y Nueva Zelanda. Hoy día se encuentra posicionada muy alejada
de estos países.
Vamos
a contar aquí con la importante contribución del innovador empresarial
de nacionalidad Chilena, Carlos Peña Rodríguez. Carlos se explaya
en algunos detalles adicionales que son muy importantes y que
todo empresario que desee ser exitoso debe tener en cuenta. Le
cedemos entonces la palabra al empresario innovador Carlos Peña
Rodríguez.
Por
supuesto que el arquero es quién esta mejor preparado para “trabajar
en el arco”, un delantero “tendrá el arco en su mente” para hacer
los goles en cuanto encuentre la oportunidad propicia, un defensa
detendrá de la mejor forma los avances del equipo rival, un medio
campista será quien tenga las mejores condiciones para retener
el balón y para crear y habilitar con pases llenos de intención
a sus compañeros delanteros. Así es, cada uno en su función avanzando
o retrocediendo, atacando o defendiendo, sin embargo; pese a sus
características funcionales tan diferentes, todos ellos tendrán
un objetivo común muy claro: JUGAR A GANAR EL PARTIDO y poner
en el cumplimiento de este objetivo, lo mejor de cada uno de sus
integrantes. Es decir, aportar desde sus respectivos puestos,
“jugársela”, “mojar la camiseta”, también deberán poseer una “actitud
ganadora”, motivación al logro de los objetivos.
De
motivar, dirigir, orientar y controlar que el objetivo se cumpla
se encargará el Entrenador del equipo, él cumple esta importante
y fundamental función. Él debe tener muy claro el objetivo y
la estrategia a aplicar dependiendo del actuar del equipo rival.
El entrenador debe conocer a cada uno de sus jugadores y saber
en que puesto y circunstancias rinden mejor, si actúan bien bajo
presión para que el todo, que es el equipo se potencie y pueda
obtener resultados increíbles. También el Entrenador debe conocer
a sus “rivales”, detectar las fortalezas y debilidades de cada
puesto para evaluar y elegir a sus jugadores más indicados para
enfrentar con mayor probabilidades de éxito, cada partido. Cada
partido será diferente en todo sentido. El Entrenador no está
en el fragor mismo del partido, ya que el dirige desde fuera de
la cancha.
Dentro
de la cancha, deberá haber un líder, alguien que debido a sus
condiciones personales – más que funcionales- tenga la capacidad
de motivar, arengar y dirigir al resto de sus compañeros al triunfo.
Nos estamos refiriendo por supuesto al “Capitán del Equipo”
El
Capitán asignado por el Entrenador será el “Líder Formal” del
equipo, el que tiene la “jineta” o brazalete en su brazo, el que
tiene la autoridad que le proporciona su cargo. Sin embargo,
dentro de la cancha puede existir también “otro líder”, aquel
que por su personalidad, temperamento, simpatía o “garra” para
enfrentar cada partido, reta de forma espontánea sus compañeros
cuando no aportan o descuidan sus funciones, los protege, los
calma, etc. . Este líder, es un Líder Natural y lo más importante,
será que “ambos líderes” estén correctamente alineados en el objetivo
principal que será ganar el partido y llevar a su equipo a jugar
cada partido como si fuese el último. De esta forma, de seguro
tendrán muchas posibilidades de otorgar un gran espectáculo a
los espectadores, complacer y hacer saltar desde sus asientos
a sus hinchas y a base de todos estos esfuerzos y actitud, ganar
campeonatos, es decir serán Campeones.
Si
me permiten quisiera hacer un paralelo entre lo futbolístico y
lo empresarial, presentando una breve comparación:
| FÚTBOL
EMPRESA |
| |
Equipo
Empresa
Jugador
Trabajador
Equipo
Rival Competencia
Capitán
del Equipo Líder Formal
(Jefe)
Entrenador
Gerente
Público
Clientes
Hinchas
Clientes cautivos
Delanteros
Vendedores
Arquero
Unidad de Control
Defensas
Unidades de Apoyo
Medio campistas
Creativos
Campeonato
Mercado
Árbitros
Organismos Fiscalizadores
Campeón
Líder
Pelota
Producto o Servicio
Gol
Venta |
Por supuesto
que debe haber miles de otras comparaciones, como asimismo, otras
tantas interpretaciones. Les dejo ese desafío.
¿Qué tiene que ver todo esto con la Innovación?
El Fútbol es
un deporte muy conocido por todos y muy difundido a nivel mundial.
La FIFA - Federación Internacional de Fútbol Asociado- tiene
más países asociados que las Naciones Unidas por lo que se puede
intuir que es un deporte conocido por gran parte del planeta.
Un Equipo de
Fútbol debe innovar partido a partido, realizar variaciones en
su juego, ya que las fórmulas no pueden repetirse en demasía,
ya que los equipos rivales (competencia) conocerán su actuar predecible
y estarán mejor preparados para enfrentarlo con altas posibilidades
de éxito. Por lo tanto, nuestro equipo debe sorprender con cambios
en su formación, con la aplicación de nuevas jugadas o, dejando
libres a los “creativos”.
El
Fútbol es un deporte colectivo que ejemplifica muy bien lo que
sucede en las organizaciones o empresas. Si alguien quisiera analizar
con mas detalle este aspecto, de seguro, cada puesto en el fútbol,
podría constituir un manual por si mismo, analizando su símil
en los puestos de trabajo o funciones en las organizaciones.
Convengamos
-en forma simplificada- a la Innovación como: El proceso de transformación
y materialización de las Ideas en nuevos productos y servicios
que salen al mercado ó, modifican los procesos internos de las
organizaciones.
La
innovación no es algo espontáneo que ocurre al azar. La innovación
es un proceso consciente para el cual se prepara la organización
y tiene como finalidad, diferenciarse en forma positiva de la
competencia. Para que la Innovación ocurra, no basta solamente
con Ideas, ni siquiera si son buenas o muy buenas. La Innovación
toma cuerpo y verdadera dimensión cuando las Ideas son analizadas,
evaluadas, revisadas, enriquecidas, etc., etc,. Si alguna de
las ideas sale airosa de este proceso de “racionalización” y es
factible de materializarse y transformarse en el nuevo producto
o servicio percibido en la mente creativa, entonces y sólo entonces
viene el proceso de implementación y salida al mercado de este
nuevo producto o servicio.
LOS DOS HEMISFERIOS DE LA INNOVACIÓN
Sobre
el proceso de Innovación, podríamos señalar que está dividido
en dos grandes zonas, la de la Inspiración y la zona de la Transpiración
o mejor dicho, si tomamos como ejemplo los hemisferios del cerebro
es posible llegar a decir que: El proceso de la Innovación comienza
con el lado derecho del cerebro (creatividad) ya que todo parte
por la generación de ideas creando por supuesto, un ambiente propicio
para que este importante proceso se lleve a cabo con libertad
y sin restricciones a priori. Esta primera etapa de la innovación
puede asimilarse a millones de espermatozoides en búsqueda del
óvulo que permita la fecundación para generar una nueva vida que
para efectos de esta comparación sería la creación de un nuevo
producto o servicio. Una vez que se haya generado la materia
prima de la innovación que son las ideas, vendrá la segunda etapa
que corresponderá al análisis y selección de aquellas ideas que
más se ajustan a los objetivos de la organización. En esta segunda
etapa, se debe actuar con el lado izquierdo (analítico), es decir
con la parte racional que nos permita analizar y evaluar para
luego discernir y seleccionar las mejores ideas para ser implementadas.
Si
bajo este prisma que contempla para el proceso de Innovación
dos etapas claramente definidas, es decir la etapa creativa (Ideas)
y la etapa analítica (Evaluación y Selección de Ideas), podemos
deducir que la innovación depende de la colaboración de dos tipos
de personas o profesionales, aquellos eminentemente creativos
y aquellos más racionales y analíticos. Estamos hablando de la
participación de todo el personal de la organización en el proceso
de Innovación.
Una
exitosa gestión de la Innovación debe contemplar la participación
de todos los trabajadores de la organización o empresa ya que
los creativos o mayores generadores de ideas, necesitarán de
todo el resto de la organización para concretar dichas ideas,
transformándolas en nuevos productos que salen al mercado y se
vendan. Todo el personal de la empresa será importante en el
proceso de Innovación, sean estos trabajadores de producción,
administración, servicios o ventas en todos los rangos jerárquicos
debe haber un claro e internalizado compromiso con la Innovación.
Para lograr un verdadero éxito en este proceso, el compromiso
genuino y reconocible de manera ejemplar debe estar dado por la
máxima autoridad jerárquica de la empresa u organización, el resto
de los trabajadores se comprometerá con el proceso solo si ve
que sus superiores predican con el ejemplo. La motivación y la
preparación para el cambio serán esenciales para lograr un real
éxito.
El
esfuerzo de cada uno de los trabajadores ocupando los dos hemisferios
del cerebro logrará posicionar a su empresa en un sitio relevante
y encontrarán la diferenciación tan importante y necesaria en
un mundo absolutamente competitivo y cada día más pequeño.
Como
en nuestro símil entre el Fútbol y la Empresa, todos somos importantes
a la hora de innovar, desde el arquero hasta el delantero, ese
es nuestro equipo y todos tenemos claro que, cuando salgamos a
la cancha, fuera ella de fútbol o una empresa, saldremos ¡A GANAR!.
Muchas
gracias por compartir.
Carlos
Peña Rodríguez (Socio Principal de Gerencia Creativa Ltda. -
cfprcfpr@yahoo.com) y
Eric Gaynor Butterfield (Presidente The Organization
Development Institute International, Latinamerica – www.theodinstitute.org)