CASOS
DE INTELIGENCIA EMOCIONAL
EN
LA EMPRESA (IX)
DOS
EJEMPLOS DE LIDERAZGO EMPRESARIO BASADO EN VALORES
EMOCIONALES
El
extinto Sam Walton,
fundador de la enormemente exitosa cadena de bazares Wal-Mart,
a menudo visitaba sus negocios para tener una charla con
los empleados. Recorría los pasillos, hablaba sobre los
productos y servicios con los clientes, y conversaba
largamente con los gerentes de negocio y departamento
sobre el modo de hacer las cosas en Wal-Mart.
A menudo tomaba el micrófono y estimulaba a todos los
empleados con una charla en su propio estilo doméstico.
La mayoría de ellos experimentaban una especie de
exaltación, de afirmación del valor de lo que estaban
haciendo, cuando él viejo’ aparecía en los lugares de
trabajo.
Su
mensaje no era muy complicado; no era ciencia espacial ni
estadística sobre la participación en el mercado ni
reglas y regulaciones. Siempre se trataba de la misma idea
simple: ‘estamos
aquí para crear valor para nuestros clientes’;
‘ustedes pueden enorgullecerse de lo que hacen y de lo
que aportan, y si
hay algo que sus gerentes o yo tengamos que hacer para que
ustedes puedan realizar mejor sus tareas, queremos que nos
lo digan’.
Sam
Walton
era un evangelista ejecutivo. Era un ‘logotipo
humano’. Entre el personal de Wal-Mart,
su sola presencia se había convertido en un mensaje simbólico
que desencadenaba una constelación de ideas y
sentimientos. Asociaban el logotipo con el mensaje
superior de la creación de valor.
Aunque
tenía miles de millones de dólares, prefería
desplazarse en una vieja camioneta, y a menudo se lo veía
salir de una oficina muy modesta con ropa poco vistosa. No
daba la impresión de ser un capitalista distante, rico,
de mucho poder; para los empleados de Wal-Mart
era sencillamente Sam.
Y su mensaje era simple e indiscutible:
todos estamos aquí para crear valor.
Bill
Marriott,
presidente de la multimillonaria Marriott
Corporation, pasa hasta la cuarta parte de su tiempo
viajando por EEUU, Europa y otros lugares, para visitar a
los empleados de los hoteles y los servicios de comida de
la compañía. Lo he visto entrar en un hotel y demostrarle
al personal que él tiene todo el tiempo del mundo para
hablar con ellos y escuchar sus ideas sobre lo que están
haciendo. Se introduce en prácticamente todos los
departamentos de un hotel, estrecha las manos de los
cocineros, las asistentas, los empleados de recepción,
los botones, los operarios de mantenimiento y los
encargados de la limpieza. El efecto es eléctrico. ‘Aquí
estoy yo’, piensa una ama de casa, ‘una persona común
y trabajadora, dándole la mano al presidente del
directorio de la Marriot
Corporation’. Quizá les parezca cursi a muchos
ejecutivos y personas de mentalidad administrativa, pero,
para quien estrecha la mano de Marriott,
ésa es una experiencia muy potente.
Todas
las veces que puede, Marriott
les dice a sus gerentes: ‘Cuiden a los empleados, y
ellos cuidarán a los clientes’. Reconoce que una
dimensión crítica de su papel es servir como símbolo
para el mensaje del valor de cliente. Cuando él aparece,
su presencia misma es el mensaje. Lo que diga sólo puede
añadir algunos detalles al mensaje básico que es: ‘Todos
estamos aquí para crear valor’.
*(Karl
Albretch, VISIÓN,
MISIÓN Y VALOR EN LA EMPRESA)
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