EMOCIONES
Y COMUNICACIÓN
Mantener
el control del propio estado de ánimo es
esencial para una buena comunicación. En un
estudio de 130 ejecutivos y gerentes
se descubrió que el dominio de las propias
emociones determinaba el grado en que la gente
prefería tratar con ellos.
Al
tratar con colegas y subordinados, la clave
estaba en la serenidad y en la paciencia.
De igual modo, los altos jefes preferían
tratar con empleados que no fueran demasiado
agresivos.
(Autorregulación
y comunicación: Walter V. Clarke
Associates, Pittsburg, 1997).