LAS
RAÍCES DEL LIDERAZGO
Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Liderazgo
no es dominación, sino el arte de
persuadir a la gente para que trabaje hacia un
objetivo común.
Los
efectos destructivos de la falta de valores,
los trabajadores intimidados y desprovistos de
todo poder, los jefes arrogantes -o cualquiera
de las otras deficiencias emocionales en el
lugar de trabajo- pueden pasar totalmente
inadvertidos por aquellos que se encuentran
fuera de la escena inmediata. Pero los
costos deben ser interpretados en señales
tales como la disminución de fechas tope,
errores y contratiempos y un éxodo de
empleados a escenarios más acogedores.
Inevitablemente existe un costo en la base de
los bajos niveles de inteligencia emocional en
el trabajo. Cuando es elevado, las empresas
pueden sufrir daños importantes, a corto o
mediano plazo.
La
idea de costo-efectividad de la Inteligencia
Emocional es relativamente nueva para las
empresas, algo que a algunos gerentes puede
resultarles difícil de aceptar.
Sin
embargo, algunos de los motivos son muy
evidentes: imaginemos las consecuencias que
tiene para un grupo de trabajo el que alguien
sea incapaz de evitar un estallido de ira o no
tenga la menor sensibilidad con respecto a lo
que siente la gente que lo rodea. Cuando
las personas están emocionalmente
perturbadas, no pueden recordar bien, ni
atender o aprender con eficacia, ni tomar
decisiones con claridad.