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Braverman, Harry PDF Correo electrónico
Abstract de conferencias de Eric Gaynor Butterfield en los
Congresos de Desarrollo Organizacional: 1997-1999-2001-2002.
The Organization Development Institute International, Latinamerica.

www.theodinstitute.org




AUTORES Y CONSULTORES CLAVES

COMPORTAMIENTO y DESARROLLO ORGANIZACIONAL

Harry Braverman

Si los consultores expertos en cambio, mejora y Desarrollo Organizacional están interesados en una perspectiva crítica del comportamiento organizacional dentro del mundo occidental, no deben dejar de familiarizarse con el trabajo de Braverman.

 

Seguramente los consultores han de beneficiarse al ilustrarse sobre las recomendaciones de este autor pues les ha de permitir observar una importante distinción entre la empresa que tiene un propietario de la organización que tiene accionistas. De todas maneras, ambos tipos organizacionales, tienen la misma característica que es común a las personas y a los grupos; que “viajan” por el proceso de transición o de transformación hacia el Desarrollo Organizacional.

 

Harry Braverman fue un artesano del cobre en distintos tipos de empresas industrial, y como tal, vivió en carne propia el impacto tecnológico en su propio trabajo artesanal. Nació en 1920 y falleció en 1976 y estuvo gran parte de su vida interesado en descifrar el impacto de la economía capitalista post-industrial en el trabajo en general habiéndose inspirado a través de sus vivencias en el trabajo artesanal. Su trabajo original se fue ampliando con los años al estudiar y ampliar el impacto del mundo tecnológico capitalista en otras áreas dentro de las organizaciones. Su hipótesis básica sugiere que la sociedad como la conocemos hoy día en el mundo libre se desarrolla dentro de un “monopolio capitalista” que se caracteriza por el hecho que las grandes corporaciones “generan” los mercados y luego controlan esos mismos mercados. Puede llegar a verse a toda la sociedad como un gigante mercado donde las plusvalías empresariales controlan los mercados y luego estos a su vez tiene un control sobre otras unidades de análisis menores que existen dentro de esos mismos mercados (pequeñas y medianas empresas, familias, comunidades, organizaciones sin fines de lucro, etc.)

 

De acuerdo con Harry Braverman la orientación principal que tiene la tecnología dentro de la economía capitalista se orienta a deshumanizar las tareas y el trabajo de los miembros organizacionales con el propósito principal de reducir sistemáticamente el poder de éstos trabajadores dentro de sus empresas de modo que el mismo se concentre en los propietarios, accionistas y gerentes.

 

Siguiendo el trabajo de Marx en su obra El Capital, dentro del sistema capitalista la propiedad de los medios de producción quedan en manos de los propietarios y los trabajadores no tienen acceso a ellos. Por lo tanto lo que les queda a los trabajadores es intercambiar su trabajo por un jornal o sueldo, lo que genera una explotación del trabajador de manos de los propietarios, lo que da como resultado una utilidad a la que denomina plus-valía (se sugiere que el lector tenga en cuenta el excelente trabajo del gran economista austríaco Joseph Schumpeter, quien reconoce la existencia de una plus-valía pero, al contrario de Marx la considera como “necesaria” para el sostenimiento de la empresa y su crecimiento en el largo plazo).

 

Según Braverman la tecnología dentro del sistema capitalista busca aumentar el control de la empresa sobre el trabajo de su personal y para ello, en forma sin cesar y sin pausa, encuentra permanentemente nuevas y más complejas formas de diseñar y rediseñar el trabajo, lo que se puede hacer aplicando una cada vez más intensa división del trabajo. A su vez, tareas cada vez más simples permiten que las mismas sean realizadas por personal más barato y con menor capacitación, entrenamiento y grado de conocimientos. Esta visión no ha sido ajena a otros estudiosos – e incluso a medios como el cinema como en el caso de la película clásica de Carlos Chaplin “El gran dictador” – que muestra la deshumanización y alineación de los obreros en una línea de montaje. Resulta paradójico que un trabajador de una línea de montaje en una empresa automotriz realiza tareas más simples, repetitivas, y rutinarias que las que realiza este mismo obrero cuando se desplaza en su automóvil para trabajar en dicha fábrica. La deshumanización del trabajo y la falta de destrezas necesarias para realizar las tareas sumado a la eliminación de los trabajos artesanales y también a las economías de escala emergentes ya desde principios del siglo XX, producen alineación en muchos trabajadores especialmente entre aquellos que sacaban mucho orgullo por lo que hacían, como es el caso de los artesanos.

 

Y al parecer se origina lo que sería un círculo vicioso en la relación que mantienen los propietarios (y sus intermediarios los gerentes) con los trabajadores. La transformación en el trabajador como resultado de la alineación que vive en su nuevo trabajo-sin-destrezas, es vista con nuevos ojos por parte del empresario quien visualiza al trabajador como persona no confiable ni digno de confianza, que se orienta a oponerse al programa empresarial y a obstaculizar el objetivo capitalista de maximizar las utilidades en su empresa. Dentro de ésta concepción Braverman sugiere que en realidad la empresa tecnológica capitalista no tiene como propósito pagar los mejores salarios al personal para recibir el máximo de beneficios (como diría Frederick Taylor), sino que más bien tiene como propósito final ejercer una dominación de la fuerza laboral por medio del capital.

 

Braverman contra-ataca las ideas de Taylor sugiriendo que lo que éste denomina una ciencia del trabajo es en realidad una ciencia del manejo de otros, bajo condiciones y reglas de juego donde el capital impone su poder por sobre el trabajo. Para ello Harry Braverman hace uso de los mismos principios fundamentales de la administración científica y demuestra que todos ellos están directamente confrontados con las características necesarias para desarrollar el trabajo artesanal: 1. el conocimiento debe estar en un solo sitio; 2. debe estar en manos de la gerencia; 3. y debe ser usado para efectos de controlar a los trabajadores.

 

En sus obras Harry deja entrever que los trabajos de otros académicos y practitioners en ciencias del comportamiento organizacional que toman en cuenta el componente social como es el caso de Likert, Mc Gregor, Herzberg, Mayo, entre otros, no representan una solución para la vida del trabajador en cuanto a una mejor calidad de vida y una existencia más digna.

 

En sus últimos años y como hemos mencionado más arriba, Harry Braverman tiene en cuenta los cambios desarrollados dentro de la sociedad capitalista como resultado de la tecnología y su aplicación en otras áreas mas allá de las empresas industriales. Algunas personas sugieren que la automatización resultante de la nueva era de la computación produce efectos distintos de la mecanización industrial, pero Braverman no está de acuerdo con ello, y anticipa que el final de los profesionales y empleados de cuello blanco no ha de ser muy distinto que el de los trabajadores de cuello azul. Y su posición central sigue en pie ya que señala que los cambios tecnológicos como resultado de la introducción de la computadora no muestran diferencias significativas con la mecanización anterior ya que el propósito final que se busca es el mismo: reducir el grado de poder y de control de las personas ( trabajo productivo) por encima de los propietarios y accionistas (“trabajo” financiero).

 

La creciente desocupación a nivel mundial, el aumento de la criminalidad, la eliminación de muchos trabajos artesanales, la creciente automatización, mecanización y robotización, la simplificación cada vez más creciente en las tareas y funciones, la transferencia de funciones reales a virtuales, y la reducción / eliminación de la intermediación, son avisos y consecuencias de medidas y fuerzas para los cuales no hemos aún encontrado una única causal. Si a ello agregamos el empobrecimiento de grandes franjas de la población en el planeta y la tendencia sin freno a reducir en forma muy significativa la “clase media” que emergió con mucha fuerza después de la segunda guerra mundial del siglo pasado, resulta difícil comprender como todo esto es posible si los niveles de producción y productividad han sido y siguen siendo inmensamente mayores. Por el momento la “explicación” que generalmente se ha dado proviene de los expertos en el mercado quienes sugieren la existencia de una mayor concentración financiera. En nuestra opinión amerita realizar una investigación con mayor grado de profundidad sobre esta materia y seguramente una segunda ojeada al trabajo de Braverman ha de ser de ayuda.

 

Para mayor información puede acercarse a
The Organization Development Institute International, Latinamerica
a través de : www.theodinstitute.org
y también por este medio : Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

 

 

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